“VISIONES , ACCIONES Y VIAS ALTERNATIVAS DE ACCESO A LA PROTECCIÓN SOCIAL DEL TRABAJO”

21 y 22 de noviembre 2005
Montevideo - Uruguay

Patricia Paredes
Ministerio de Co - Producción
PROACCIÓN- Argentina



Lorenzini 1212 C.P. (1888) Florencio Varela- Buenos Aires- Argentina
Teléfono: 54 11 1558 766713- rrttparedes@mail.com


Presentación

El presente trabajo pretende ser la síntesis y la sistematización de experiencias hechas por más de cinco años de trabajo e investigación.
Dando origen de este modo a un formato de programa tipo adaptable a diferentes realidades y particularidades.
A partir de noviembre del año 2004, el Programa “Trabajo y Reciclado”, fue aplicado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, dependiendo del Ministerio de la Producción, que lo denominó “Sin Desperdicio”. Cuyos principales aspectos, logros y actividades, mencionamos también en este trabajo.

Programa de Apoyo a grupos, organizaciones y cooperativas de Cartoneros de la Provincia de Buenos Aires.

Población objetivo

Definimos como cirujas, quemeros o cartoneros indistintamente a personas que recorren las ciudades; recolectando basura y escarbando en bolsas de residuos en las calles y/o en basurales. Por lo general ingieren los alimentos que encuentran en la basura y comercializan el papel, cartón, vidrio y metales que recolectan.

Fundamentos

La actividad de recolección informal de residuos sólidos urbanos, ha crecido considerablemente en los últimos años en la Argentina, debido al agravamiento de la situación socioeconómica, con sus picos principales en los años 1998, y acentuándose en el año 2001. Esta actividad, que se visualiza como una de las más marginales de la economía, posee sin embargo aspectos productivos y socialmente útiles de alcance considerable.
En efecto, el fenómeno representa un verdadero sistema de recolección paralelo al oficial, y se verifica en la mayoría de los conglomerados urbanos, donde acontece con ausencia de políticas medioambientales en materia de reciclado de residuos. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se han realizado estudios en los cuales se calcula que el 15% de los residuos son reciclados por recolectores informales.
En la Provincia de Buenos Aires existen más de 130 basurales a cielo abierto, número más que alarmante, que pone en algunas zonas, a la población en riegos sanitarios severo, al igual que los daños ambientales a futuro, sobre todo los provocados por la contaminación del agua.
La actividad, de recolección informal, es el primer eslabón de una cadena comercial y productiva que moviliza grandes energías económicas y produce riqueza.
El destino final del producto del trabajo de los recolectores informales son las fábricas de la industria nacional y extranjera, de reciclaje de papel, vidrio, metales y plásticos. El material recolectado, pasa por las manos de acopiadores, transportadores, intermediarios varios, en una pirámide que termina con las industrias del reciclaje monopólicas. Cada uno de los actores recibe su parte de lucro, obviamente en manera proporcional a la posición en la pirámide social.

Mediante los circuitos de recuperación informal de residuos, los recolectores:

* Otorgan un importante beneficio ambiental.
* Generan una cifra significativa de empleos.
* Recuperan una cantidad relevante de insumos para la industria del reciclado, la cual genera más empleos.
* Reduce la cantidad de basura a tratar y, por lo tanto, los costos que los municipios o las empresas recolectoras deben sostener.

Por ello es necesario generar propuestas innovadoras y creativas tendientes a resolver las problemáticas por demás complejas, donde algunos de los problemas son la precariedad en la cual se realiza el trabajo, los malos ingresos, la falta de acceso a la seguridad social y a financiamiento.
Los estudios existentes sobre reciclado, señalan que tiene un gran potencial económico y por lo tanto, es posible pensar una forma para que estas familias, modificando la forma y proceso de trabajo, aumenten su renta y se incorporen de manera formal al trabajo.
En efecto, si a pesar del potencial que se visualiza en esta actividad los trabajadores, poseen bajos ingresos, ello depende de muchos factores:

* La reducida escala de producción que no permite negociar precios de venta, si se vende desvinculado a otros.
* La relación de dependencia respecto de los acopiadores.
* La falta de seguridad social y la precariedad.
* En consecuencia la dificultad de adquirir medios propios y de hacer inversiones para mejorar la producción.
* La imposibilidad de acceder a formación y capacitación.

Cada uno de estos problemas es evidentemente insoluble para un solo recolector, en tanto puede resolverse mediante una dimensión asociativa y cooperativa: muchos de ellos actualmente lo han demostrado en la práctica y de manera exitosa. Pero cualquier ambición empresarial se bloquea frente a las trabas históricas que condenan a los sectores más precarizados a seguir siéndolo: la imposibilidad de lograr aquella acumulación primaria que permite disponer del capital inicial, o bien, tener acceso al crédito para adquirir medios de producción.

Objetivos

Nuestra propuesta consiste en la instalación de Plantas de Minimización de Residuos, como primera etapa, para el logro del tratamiento integral de residuos, en los casos que los municipios posean basural a cielo abierto o tomen la decisión de tratar sus RSU (residuos sólidos urbanos), incorporando como trabajadores de las mismas a cartoneros o tercerizando la minimización a organizaciones conformadas por cartoneros, que denominamos PLANTAS l.
Las denominadas PLANTAS ll, son la segunda etapa del Programa que pretende acompañar a organizaciones de cartoneros, a través de créditos, subsidios y capacitación para la puesta en marcha de emprendimientos productivos de agregado de valor de los materiales que recolectan. En ambos casos, tanto en las PLANTAS l, como en las PLANTAS ll, se brindará a los beneficiarios instrumentos para:

1. Fortalecerse institucionalmente.
2. Acceder al empleo formal en los casos en que en sus distritos se instalen plantas de separación y/o de reciclado.
3. Favorecer su formalización y capacidad de gestión.
4. Favorecer el acceso al crédito, y promover su articulación con las políticas de los gobiernos locales. En tal sentido, nos proponemos brindarles herramientas para optimizar una actividad que hoy ofrece la posibilidad de mejorar sus ingresos y generar trabajo. Apostar a desarrollar la capacidad de iniciativa empresarial de los miembros de estas organizaciones a corto plazo, implicará una mejora sustancial en la condición socioeconómica y laborales de estos trabajadores.

Muchas experiencias internacionales demuestran que este proceso es posible y exitoso, si cuenta con una adecuada articulación con los poderes públicos. Para ello es necesario:

En el corto plazo:

1. Asumir la evidencia de lo que existe, esto es, el sistema de recolección informal.
2. Intervenir para conocer, mejorar, formalizar y transparentar el proceso de recolección.
3. Fomentar el fortalecimiento institucional, asociativo y de gestión de estos trabajadores.
4. Financiar la mejora o puesta en marcha del agregado de valor de los materiales recolectados.
5. Instalar capacidades, por medio de capacitación y tutorías a las cooperativas.

6. En el mediano plazo:
7. Integrar la recolección diferenciada en las políticas de gestión de los residuos sólidos municipales y provinciales.
8. Incorporarlos en el proceso formal de recolección y/o de reciclaje, como actores definitivos.
9. Adecuar la legislación existente.

Una forma de concebir las políticas activas

La modalidad del Programa propuesto intenta ser una alternativa a las intervenciones tradicionales. En efecto, los programas de empleo transitorio o de crédito en su mayoría, dirigido a población con características similares, sostienen actividades que difícilmente pueden autosustentarse en el tiempo, dado que, entre otras cosas, no se orientan a una actividad productiva con un mercado propio. Cuando se produce el retiro del aporte público el trabajador o beneficiario, vuelve a su situación de precariedad social anterior.

Ante esta circunstancia, no menor, nos preguntamos si en la aplicación de políticas activas es posible concebir mecanismos alternativos de organización que faciliten la generación de lazos productivos y sociales, más permanentes y fructíferos basados fundamentalmente en la sustentabilidad.

Todo ello, justifica la necesidad de encontrar respuestas innovadoras, de buscar caminos alternativos a los que hasta ahora el Estado ha puesto en práctica, en la concepción y diseño de sus políticas sociales y de microempresa.

* Persigue la autosustentabilidad de la intervención como alternativa al subsidio transitorio.
* Se estructura en torno a la organización de empresas sociales.
* Integra e involucra productiva y solidariamente a empresas pequeñas y medianas, locales y multinacionales formales que son clientes y proveedoras de nuestra población objetivo.

Entendemos por empresa social a aquel emprendimiento que integra entre sus miembros a grupos con dificultades para insertarse en el mercado laboral. Lo más común es que estos grupos no cumplan los requisitos formales para acceder a instrumentos de crédito, tienen graves dificultades para gestionar una actividad sustentable y capaz de insertarse en la cadena de valor formal, y de acceder a capacitación que les permita mejorar la renta de la actividad que realizan o para lograr su reconversión laboral. Estos son sólo algunos de los límites que hoy condicionan la vigencia efectiva de la igualdad de oportunidades. Por esta razón,
nuestra propuesta parte de asumir esta realidad y actuar sobre las causas en las que se origina.


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