Seminario Internacional
Argentina-Brasil-Chile-Paraguay-Uruguay
“VISIONES , ACCIONES
Y VIAS ALTERNATIVAS DE ACCESO A LA PROTECCIÓN SOCIAL DEL TRABAJO”.
21 y 22 de noviembre 2005
Montevideo - Uruguay
Presentación realizada
por representantes de trabajadores de la venta callejera
Trabajadores de la actividad
comercial en la vía pública
Expositor: Miguel Uscudun
EL CONCEPTO TRABAJO INFORMAL EN
EL URUGUAY
Este concepto no lo podemos aplicar a
un grupo determinado de personas o a actividades concretas. Es un concepto
que abarca un extenso universo del campo del trabajo, en donde algunas actividades
son más expuestas al colectivo ciudadano. La venta callejera es la
que lleva el máximo exponente de exposición pública
y por lo mismo es pasible de ser regularizada y censurada, tanto sea por
el colectivo ciudadano como por los organismos fiscalizadores del Estado.
El trabajador callejero tiene como frontera de protección el espacio
público, sus obras, sus bienes de transacción, sin poder "disfrazar"
su accionar como se realiza en una multiplicidad de trabajos informales
que acechan al colectivo nacional.
La informalidad en general no es fácilmente
detectable. Existen múltiples expresiones de la misma y tenemos una
relación directamente proporcional a la pobreza de los países
con informalidad.
Otro factor que tiene relación
con la informalidad es la credibilidad de los gobiernos y la formalidad
o informalidad con que actúan en el cumplimiento del empleo de los
recursos económicos en que se prometieron emplear. Es difícil
conceptualizar positivamente el aporte, porque en cuanto a los recursos
vertidos a las arcas públicas, la ciudadanía percibe que no
son devueltos en obras o en recaudos necesarios para una vida digna.
ALGUNAS DE LAS CAUSAS QUE HAN
DISPARADO LA INFORMALIDAD EN PAISES DEL TERCER MUNDO
INCLUIDO URUGUAY
La globalización de las economías
ocasiona una alta concentración del ingreso, principalmente en los
países desarrollados. Esto implica que la mitad de la población
mundial viva en condiciones de pobreza, de sobrevivencia. Una tercera parte
de la población en condiciones de pobreza aguda atenta contra su
condición de dignidad humana. En términos económicos
se integran en ciclos viciosos que profundizan la depresión de los
mercados.
La condición de pobreza del sistema
social favorece el crecimiento del empleo informal ante la falta de trabajo
formal o sistema de inclusión social.
Para lograr una canasta que cubra las
necesidades básicas, es común en los estratos medios y medios
pobres del país, que el trabajo se diversifique y se multiplique,
buscando creativamente múltiples formas de sobrevivencia. El trabajo
en las ferias callejeras es un espacio privilegiado para esta multiplicidad
de empleo.
REFERENCIA AL TRABAJO INFORMAL
EN URUGUAY
La población económicamente
activa está compuesta por 1.100.000 personas, de las cuales 400.000
integran el sistema del trabajo informal, en su mayoría en forma
oculta. El 10% de esta informalidad, es decir aproximadamente 40.000 personas,
están en la ACTIVIDAD COMERCIAL EN LA VÍA PUBLICA: "VENTA
CALLEJERA".
Ser trabajador de este sector es ser trabajador
lícito, ya que el trabajo en la vía pública está
autorizado y está parcialmente regularizado por los municipios departamentales
y por el sistema de seguridad social que desarrolla un marco legal nacional,
mediante un impuesto denominado Monotributo.
Pese a esta formalización del sistema
informal, el 80% de los trabajadores - o sea 32.000 trabajadores - se desenvuelven
trabajando en condiciones de extrema pobreza, que les impide gestionar los
procesos de regulación. Resultan así un claro exponente del
trabajo informal, en donde los trabajadores no tienen el reconocimiento
municipal ni participan del sistema de seguridad social.
Esta categoría de trabajadores
corresponde a los denominados "Periferiantes". Es decir, actores
que están en las periferias de las ferias instaladas o en barrios
o enclaves territoriales específicos. Esta situación los lleva
a trabajar sin capital de giro, sin asesoramiento comercial, sin opción
de gestión empresaria, como emprendimiento capaz de competir en condiciones
de mercado.
En muchos casos se percibe que estos trabajadores
venden en la vía pública sus propias pertenencias, como también
objetos recolectados de los residuos de la comunidad, como ser herramientas,
prendas de vestir, objetos varios de uso domestico, para de esa manera lograr
obtener recursos mínimos para sustentar sus condiciones de supervivencia.
PROPUESTAS DE SOLUCIONES PARA
EL ACCESO A LA FORMALIDAD
1. Reconocimiento de la existencia
y de los derechos de la gente involucrada
En este capítulo es necesario partir
del concepto del trabajo. Todos los que están en el sector de la
informalidad son trabajadores y si están en estas condiciones - excepto
casos puntuales - es porque están sujetos a condiciones adversas
que los impulsan a la marginalidad.
El informal es un trabajador, y como trabajador
tiene derechos y deberes. Es necesario trabajar en estos derechos y deberes,
basándose con realismo en las condiciones vinculadas a su situación
adversa.
2. Asistencia a las situaciones
más sumergidas: Unas 20.000 personas del sector
El Estado no puede estar ajeno a las condiciones
de vida de 20.000 personas del sector.
Afortunadamente se esta implementando un plan de emergencia para atender
a la población que está en condiciones de pobreza extrema.
Consideramos que esta línea de trabajo es una alternativa, pero no
la única. En este caso, esta población debe poder acceder
fácilmente a la salud pública entre otros de los beneficios,
así como a la vivienda.
3. Estudio de los emprendimientos
productivos y apoyo a los mismos para favorecer emprendimiento nacionales
exitosos, generadores de riqueza y fuentes de empleo
Existe en las ferias un porcentaje importante
de gente que produce diferentes artículos, alrededor de los cuales
se mueven pequeños talleres, venta de insumos, pequeños creativos,
artesanías, que logran posicionarse muy bien como producto alternativo
en la feria, pero que siempre están en riesgo de supervivencia por
no contar con asesoramiento apropiado para su desarrollo.
4. Estudio de una tributación
solidaria, procurando la inclusión de derechos y obligaciones
El sistema de tributación debe
ser esencialmente solidario, en donde participen todos los estamentos del
sistema social. Las aportaciones deben ser consideradas en función
de las condiciones de vida de cada trabajador, pero el sistema social en
su totalidad debe articular sus esfuerzos para atender la situación
del trabajador más vulnerable de este sistema. Más específicamente
se propone un sistema de franjas móviles de aportación que
atiendan este contexto sociolaboral.
Miguel Uscudun
Trabajador del sector "Venta
callejera" en Montevideo Uruguay