Seminario Internacional
Argentina-Brasil-Chile-Paraguay-Uruguay
“VISIONES , ACCIONES
Y VIAS ALTERNATIVAS DE ACCESO A LA PROTECCIÓN SOCIAL DEL TRABAJO”.
21 y 22 de noviembre 2005
Montevideo - Uruguay
María Inés Ferreira
de Marín
Directora del Centro de Promoción
de la Mujer y de Gestión Social - Paraguay
TEMA: "VISIÓN DE LAS
ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL QUE ACTUAN EN ESTE SECTOR"
PROMUR/GES - PARAGUAY
INTRODUCCION
En la última década la pobreza
en América Latina se ha profundizado, aun en algunos países
donde las tasas de crecimiento económico del Producto Interno Bruto
han sido positivas. Esto sin duda alguna nos indica la débil articulación
entre las políticas de Estado , específicamente la económica
y social, la sociedad civil y su tejido social.
En nuestra región la exclusión
social es producto de situaciones económicas y sociales. Los irrelevantes
programas económicos de reactivación, la escasa intervención
del Estado en asuntos relacionados al diseño e implementación
de las políticas sociales, sumado a las reducciones presupuestarias
en materia de gasto social e inversión social, ahondan las brechas
de inequidad.
A la pobreza en la actualidad se la combate
en sus causas, con manifestaciones puramente asistenciales que derivan necesariamente
a situaciones prebendarías y clientelista, producto de un modelo
político que aun no se logró superar.
La programas del Estado pueden paliar
la pobreza momentáneamente , a corto plazo, sin ninguna perspectiva
de futuro y sostenibilidad, sin embargo, la pobreza combatida con la generación
de empleo y la superación de la informalidad se logra con politicas
formulados y gestionados en base a derecho y justicia social.
La erradicación de la pobreza no
es responsabilidad exclusiva del Estado, requiere del compromiso de la sociedad
civil, quien debe constituirse en un actor protagónico. Las organizaciones
que la integran deben delinear acciones concretas que contribuyan a este
objetivo, aún en medio de la diversidad de los fines que orienten
su actuar.
Los condicionantes que obstaculizan el
desarrollo a los efectos de la presentación se sintetizan en:
* Precariedad del crecimiento económico.
* Debilidad de los mecanismos para captar
y redistribuir ingresos, políticas impositivas regresivas y basadas
en los impuestos al consumo .
* Abandono parcial o total de la política
de empleo y sustitución de la misma por las reglas de juego de un
mercado cada vez más abierto al comercio internacional.
* Altos niveles de exclusión social
que se manifiestan en pobreza y escasas posibilidades de superar las inequidades.
* Debilidad y fragmentación de
las estructuras institucionales, tanto públicas como privadas, que
puedan incidir directa o indirectamente en la generación de empleos
de calidad.
* Altos niveles de desempleo y sobretodo
de subempleo.
* Baja cobertura de la seguridad social
y ausencia o debilidad de los sistemas de protección social.
* Crecimiento acelerado del sector informal.
El predominio de políticas económicas
diseñadas en función de objetivos muy estrechos de estabilización,
ha generado una dinámica del mercado de trabajo que se deslizó
progresivamente desde el lado de la demanda hacía el lado de la oferta
de la fuerza de trabajo.
La amplitud y crecimiento del sector informal
e incluso su feminización , revelan hasta qué punto la generación
de empleo se ha convertido en una responsabilidad de los propios trabajadores
, que no por casualidad son los que menos demanda tienen para los empleos
dignamente remunerados , sus calificaciones educativas generalmente bajas
agravan la
situación al no permitirles calificar para los estándares
que exige el sector formal de la economía.
Las organizaciones sociales al momento
de elaborar programas que contribuyan a la disminución de los niveles
de subempleo y desempleo, deben ponderar costos que generan limitaciones.
1. EL RENOVADO FENÓMENO
DE LA INFORMALIDAD. PARAGUAY.
La informalidad en el desempeño
de la fuerza de trabajo no constituye un fenómeno nuevo. Es ella
una tendencia que se ha agudizado en la región en los últimos
años generando preocupación e interés.
La dinámica del sector informal
y su contribución a la economía implican desafíos en
el marco de las estrategias nacionales orientadas a la reducción
de inequidades.
La OIT en el año 1972, al elaborar
el informe sobre Kenia introduce el concepto con el objeto de llamar la
atención sobre el problema del empleo en países de menor desarrollo,
puntualizando que las dificultades no radican tanto en el desempleo si no
en la situación de quienes, estando ocupados, recibían ingresos
insuficientes.
Presentado inicialmente para resaltar
la “oposición a lo formal”, actualmente es utilizado
en América Latina para indicar una modalidad de vida, la de sobrevivencia.
La presión que genera el excedente
de mano de obra que no puede ser absorbida por los buenos empleos, trae
como resultado el crecimiento del sector informal. Esta situación
obliga a las personas a buscar soluciones de supervivencia con producción
o venta. El fenómeno de constitución del sector informal en
las economías de América Latina esta ligado al incremento
de la población en áreas urbanas, y la incapacidad del sector
formal para absorber el crecimiento de la PEA.
El alto grado de informalidad y las condiciones
de precariedad del empleo no obedecen a crisis económicas recientes,
sino que se configuraron y establecieron, en los años previos al
auge económico del país. Durante el decenio pasado, conforme
estimaciones efectuadas la proporción del empleo informal afectaba
prácticamente a la mitad de la fuerza laboral urbana; recientes estimaciones
indican que la informalidad habría aumentado al 70%, al inicio de
este periodo.
La encuesta de hogares EPH 2002, que incorpora
resultados del último Censo Nacional de Estadísticas y Viviendas
2002, indica que la población total del país asciende a 5.516.391.
Las personas en edad de trabajar (PET),
de 10 años y mas, representan el 75.1% (4.141.188), con proporción
similar de mujeres y varones.
El 61.2% (2.532.491) constituye la población
económica activa (PEA), de dicho porcentaje un 38% esta conformada
por mujeres y un 62% por varones.
El 38.8% (1.608.697) integran la población
inactiva (PI) estudiantes, jubilados, personas dedicadas a actividades del
hogar y otros, abarca en un 70% a la población femenina y en un 30%
a la población masculina.
Conforme datos censales, la población
menor de 15 años representa el 36.9% del conjunto y la comprendida
entre 15 y 64 años alcanzan mas del 58%.
A inicios del milenio, Paraguay conserva
una importante proporción rural. Se constituye en uno de los países
con menor población urbana del cono sur (56.7% en tanto los porcentuales
de los países del área oscilan entre 64.6% y 92.6%.
Cuadro 1
MERCOSUR y Países Asociados.
Porcentaje de la población
urbana (1990 – 2000)
1990
2000
Argentina
86.9
89.6
Bolivia
55.6
64.6
Brasil
74.7
79.9
Chile
82.8
85.7
Paraguay(*)
50.3
56.7
Uruguay
90.5
92.6
Fuente: CEPAL / ECLAC (2003)
(*) Para Paraguay: DGEEC, censo nacional
2002
La fuerza laboral urbana representa actualmente
la mayor proporción de la PEA total (56%), con inserción predominante
de los ocupados en el sector de los servicios, en menor medida en el sector
de las industrias y en una pequeña proporción en el sector
agropecuario.
Sobre el particular podemos decir que
el sector informal, 70% de la fuerza laboral del país tiene como
actividades predominantes a los trabajadores informales del comercio (39%)
y los servicios (30%), localizados mas del 50% en la capital Asunción,
y áreas aledañas del departamento central.
2. EVOLUCIÓN DE LA DESOCUPACIÓN
Y EL SUBEMPLEO. PARAGUAY
En los últimos años se registra
en el Paraguay una evolución desfavorable de la desocupación
e igualmente del subempleo, de manera mas pronunciada en el 2002.
En el periodo 2000 – 2001 la PEA
representaba el 75% de la población total, con una taza de desocupación
abierta del 7.6% y un aumento del desempleo oculto del 2.6% al 8.3%. Si
se agrega a estas tasas la del desempleo abierto, 1995 – 2000/01
el desempleo total ascendió del 5.9% al 15.3%.
Se registro igualmente en dicho periodo
el aumento del subempleo visible, 7.7% en el 2000, y la tasa de subocupación
invisible se incremento al 14.4%.
Entre el 2000 y 2001 la tasa de la PEA
con problemas de empleo, desempleo abierto y oculto, mas subempleo,
ascendió al 37.4%.
Este hecho, coincide en el año
2002, con la recesión económica. La situación del empleo
en el país se agrava, evidenciándose un incremento de la desocupación
abierta que asciende del 7.6% al 10.8%. Por lo tanto la tasa de la PEA (de
10años y mas) con problemas de empleo asciende al 40%.
Cuadro 2
Evolución de las tazas
de desempleo y subocupación
PARAGUAY (1995 – 2002)
1995
2001
2002
Desempleo abierto
3.4
7.6
10.8
Desempleo oculto
2.6
8.3
6.3
Desempleo total
5.9
15.3
17.1
Subocupación visible
6.1
7.7
7.8
Subocupación invisible
10.6
14.4
14.7
Subocupación total
16.7
22.1
22.5
Desempleo y subocupación
22.6
37.4
39.6
Fuente: 1995-2000/1 DGEEC, 2003.
Evolución de los indicadores de empleo,
DGEEC, EPH 2002.