Seminario Internacional
Argentina-Brasil-Chile-Paraguay-Uruguay
“VISIONES , ACCIONES
Y VIAS ALTERNATIVAS DE ACCESO A LA PROTECCIÓN SOCIAL DEL TRABAJO”.
21 y 22 de noviembre 2005
Montevideo - Uruguay
Domingo Pérez
Instituto Internacional de Estudios
y Capacitación social del Sur (INCASUR)
TRABAJO INFORMAL
CONSIDERACIONES GENERALES
Antes de hablar del trabajo informal,
debemos hacer una rápida mención de los profundos cambios
que ha venido sufriendo la humanidad y que se manifiestan en una sociedad
de conocimientos donde la robótica, la informática y la telemática
han impactado profundamente en el mundo laboral y, como consecuencia de
su adecuación, han golpeado al movimiento de los trabajadores en
su conjunto.
Estos hechos no son casuales, teniendo
en cuenta que los burócratas de los grandes centros económicos
del poder, consenso de Washington y doctrina del pensamiento único
mediante, cambiaron las reglas de juego, buscando destruir al movimiento
obrero en su conjunto (solo tener en cuenta las acciones de la multinacional
Wal Mart en el mundo), con el inestimable apoyo de las grandes corporaciones
y los multimedios, su consecuencia inmediata es la concentración
de la riqueza en pocas manos, haciendo crecer la pobreza y la marginalidad
social hasta límites insospechados
La complicidad del sector político,
la falta de control de los organismos multilaterales de crédito y
una desmedida demanda crediticia empresarial con su consecuente giro de
fondos hacia el exterior, generó un aumento voluminoso de la deuda
externa en nuestro continente, lo que motivó que el ex secretario
del tesoro estadounidense Paúl O´Neill, en agosto del 2002,
expresara textualmente:"...se deben poner en marcha políticas
económicas que aseguren que cuando llegue la asistencia, produzca
algo bueno y no, simplemente, se marche del país hacia cuentas de
bancos suizos..." (fundamentalmente referida a los políticos
de Brasil y Argentina).
Cuando hace unos 30 años, el sociólogo
Gotz, en su trabajo "Adiós al proletariado"
vaticinaba el fin del proletariado, del trabajador asalariado industrial,
a consecuencia del aumento de la productividad y del progreso tecnológico,
(por lo que el trabajo dejaría de ser central para la subsistencia
del trabajador en una sociedad más rica), jamás imagino que
los avances científico tecnológicos generarían la desregulación
del mercado laboral, conjuntamente con un proceso de globalización
de neto corte neoliberal, precarizando el trabajo y generando trabajo en
negro. Se ha globalizado la inseguridad porque el empleo que se genera es
precario, sin contrato de trabajo, con riesgo masificado. Es que para que
se dé el aumento de la productividad y una reducción de costos
necesaria para el intercambio comercial globalizado, la consecuencia inmediata
es la expulsión de mano de obra del sector formal, la que automáticamente
es absorbida por el sector informal.
Si tenemos en cuenta las resoluciones
emergentes del documento final de la IV° Cumbre de las Américas
y las concatenamos con las soluciones implementadas en Argentina, con el
Plan Trabajar o Jefes y Jefas de Hogar, y desde Brasil, con el Plan Hambre
Cero, no existen más que intentos asistencialistas y no una profunda
lucha contra la erradicación del trabajo en negro, la pobreza y la
exclusión social.
Las políticas públicas deben
tender a la creación de trabajo genuino, una planificación
geo-económica para la radicación empresaria, la generación
de créditos blandos para las PyMES, la modernización de las
industrias existentes, planes de capacitación laboral, la creación
de un organismo nacional tripartito (Estado, empresarios y movimiento obrero)
para la discusión de un convenio colectivo marco dentro de un programa
integral de laboral bajo condiciones integrales de salubridad en el ámbito
de trabajo, salario, vivienda, educación, salud, etc.; esta sería
una etapa inicial que tendería a erradicar el trabajo en negro y
la informalidad, con la consiguiente y paulatina desaparición de
la marginación, el hambre, la desnutrición y la delincuencia,
males que azotan a nuestro continente en su conjunto.
Ahora bien, "¿qué
es informalidad?", este término es conocido y definido
por todos los presentes, solo recordaré que su noción nace
en los años 70, a partir de un estudio de la OIT en Kenia, África,
y que en la actualidad hasta en Europa arroja resultados alarmantes: un
20% de su población económicamente activa es informal, en
Latinoamérica lo es un 60%, y que en África, esta cifra trepa
al 90% (cifras estimadas por la OIT), trasladando estos guarismos a números,
se estima en 800 millones los sin empleo o empleo precario, cifra que se
cuadruplica si tomamos como base una familia tipo (matrimonio con 2 hijos)
Desde la óptica de la seguridad
social, puedo decir que es fundamental la solidaridad, que ser solidario
supone dejar a nuestras generaciones venideras un mundo igual o mejor, y
para ello es fundamental la implementación de una economía
solidaria, el capital debe estar al servicio de la economía y la
economía cumplir una función social, recordemos que una economía
sólo es solidaria si es sustentable
También debemos tener en cuenta
que si las reivindicaciones que se producen en la sociedad civil no acceden
a la esfera política se produce un vació, con las lógicas
consecuencias que ello acarrea.
Decimos, entonces, que la Seguridad
Social representa un freno al caos social, y para ello es fundamental
comprender que la informalidad solo es una solución regresiva a la
crisis.
ANTECEDENTES EN ARGENTINA
Como consecuencia de las grandes corrientes
migratorias ocurridas a mediados del siglo XIX, fundamentalmente del este
europeo, judíos, sirio libaneses, italianos y españoles, aparece
en nuestro país una figura desconocida hasta entonces, la irrupción
de pequeños talleres profesionales, generalmente familiares, conforme
las necesidades de una ciudad en crecimiento. Fundamentalmente eran talleres
gráficos, herreros y sectores ligados a la construcción, además
de tender a la proliferación de panaderías, sastrerías,
pequeños almacenes barriales
Vulgarmente se los denominó "cuentapropistas",
teniendo en cuenta que realizaban trabajos "por cuenta propia"
y sin dependencia alguna, recordemos que para aquellos tiempos el movimiento
sindical era incipiente y las normativas referidas a la seguridad social
aún no tenían visos de realidad.
Esta actividad fue creciendo a medida
que crecía la ciudad, quedando algunos rubros instalados en la periferia
(relacionados al crecimiento poblacional), esto motivo el nacimiento de
grandes almacenes acopiadores, quienes abastecían a este pequeño
ejercito, y que empezaron a tener personal a cargo, la característica
sobresaliente es que eran entidades familiares, lo que daba un contenido
especial a la actividad, fundamentalmente porque el personal se conformaba,
básicamente, de familiares y vecinos. Esta actividad comercial de
bajo porte estuvo presente también en el resto del continente.
Este crecimiento poblacional y el avance
de la revolución industrial, transformó pequeños talleres
textiles en grandes fábricas, y esta demanda de mano de obra generó
una fuerte corriente migratoria interna con radicación en las grandes
orbes, y un crecimiento desproporcionado de barrios obreros periféricos,
sin planificación urbana alguna, alrededor de estos grandes establecimientos,
a lo que debemos sumar la eclosión inmigratoria desde las naciones
vecinas, especialmente paraguayos, chilenos y bolivianos, quienes realizan
tareas básicamenente descartables en las grandes orbes, entre otras
cosecheros, peones golondrinas, peones de albañilería, etc.
(he aquí la primera expresión del trabajador en negro).
Otro paso es la aparición de la
venta ambulante, generalmente ligada al área textil, y que
fundamentalmente se desarrollaba como venta domiciliaria y en cuotas, básicamente
en barrios obreros carentes de posibilidades crediticias en las grandes
tiendas y/o sastrerías, también la venta de vino domiciliario
en damajuanas, leche, pan, etc., ello motivó el reparto domiciliario
de alimentos (las famosas forrajerías ó carbonerías),
actividad que tuvo vigencia hasta mediados de los años 60.
En la primera mitad del Siglo XX, al masificarse
la sindicalización y generalizarse el beneficio de las cajas jubilatorias,
se crea jurídicamente, un elemento contenedor que se denomina trabajador
autónomo, creándose una caja jubilatoria para este
sector y un sistema de salud exclusivo (algo que nunca llegó a concretarse)
En la década del 60, ante la crisis
desatada por el entonces Ministro de Economía, Dr. Álvaro
Alsogaray, se produce un boom de vaciamiento de empresas, fundamentalmente
grandes textiles que quiebran fraudulentamente, pero el proceso de industrialización
y la radicación de grandes terminales automotrices ocultó
un poco esta realidad, aunque el denominado "sector autónomo"
evidencia un incremento, reapareciendo un antiguo actor de la economía
informal: el vendedor ambulante
A mediados de la década del 70,
asume como Ministro de Economía el Dr. Celestino Rodrigo, allí
se comienza a gestar una crisis que se profundizará con el Dr. Martines
de Hoz, durante la dictadura militar, y que tendría su continuidad
en democracia con los planes austral y primavera;
sus consecuencias son el crecimiento desproporcionado del trabajo informal
( traducido en automóviles de alquiler ó taxis, quioscos,
comercios minoristas, fundamentalmente verdulerías, etc) y se profundiza
la radicación de asentamientos y villas de emergencia en las zonas
periféricas. Se inicia un proceso de traslación social hacia
abajo, recuérdese que en este período ocurre la primer gran
crisis financiera con cierre y fusión de bancos y financieras, representan
un primer signo no considerado en su real magnitud y profundidad.
En los inicios de la década del
90, con la profundización de la política de la globalización
capitalista mercantilista neoliberal, el postmodernismo, el postfordismo,
y la sanción de la "Ley de Convertibilidad",
comienza el descalabro empresarial en Argentina, aumenta la desocupación
y el sector laboral desplazado comienza un proceso de reestructuración
socio laboral. Este sector se incorpora inmediatamente al sector informal,
adquiriendo formas usuales en su gran mayoría (kioscos, taxis, remises,
etc.) haciendo interrupción una nueva figura "el micro
emprendedor" estructuras productivas, básicamente unifamiliares,
que intentaron consolidarse dentro del mercado pero que, teniendo en cuenta
su escaso capital financiero, los bajos niveles y los altos costos de tecnificación,,
producción en serie y comercialización, y ante la imposibilidad
de soportar las reglas de la competencia impuestas por el mercado de consumo,
paulatinamente fueron perdiendo espacio, aunque intentaron sobrevivir sobre
la base de entidades de segundo grado, conformando asociaciones o federaciones
de emprendedores productivos como instrumento ejecutor y vocero del sector,
aparecen los "Clubes del Tureque", un conjunto
de microproductores que se reúnen e intercambian sus producidos,
tarea que se amplìa hacia terceros, conformàndose los "nodos",
en esta instancia comienzan a emitirse valesò
bonos (cada nodo lo hace en forma independiente y son de exclusivo
uso interno) con lo que le dan valor a sus productos, las desviaciones propias
del sistema, la acumulación de bonos y la intenciòn de usarlos
fuera del sistema, fueron indicios de su paulatina desaparición
Consecuentemente, con la concentración
ocurrida en el sistema financiero, la privatización masiva de las
Empresas del Estado y la desaparición de las grandes empresas a consecuencia
de la apertura indiscriminada de las importaciones, se comienza a gestar
desde algunos sectores sindicales, la consolidación de una figura
jurídica hasta entonces poco utilizada: el cooperativismo
obrero : se reúne una cantidad de trabajadores jurídicamente
necesarios y se firman convenios, fundamentalmente con empresas privatizadas
de servicios, era una forma alternativa de conservar la fuente laboral,
aunque por fuera del sistema (o sea, sin aportes jubilatorios ni atención
primaria de la salud), este crecimiento indiscriminado de trabajo fuera
de la estructura tradicional motivo la creación de una figura jurídico-impositiva
que, desde las esferas de gobierno, intentaba poner esta nueva relación
laboral dentro de un marco más o menos legal, con aportes previsionales
y un sistema de salud mínimos, se los denominó monotributistas
y se comprometieron a organizaciones sindicales afines a crear un nuevo
tipo de asociado, al solo efecto de incorporarlos al sistema de salud.
Mientras tanto se sucedieron las quiebras
fraudulentas de empresas y se incremento la desocupación, lo que
tuvo varias consecuencias:
* Crecimiento indiscriminado de barrios
marginales (asentamientos, villas de emergencia, etc.)
* Aumento de la deserción escolar
* Aumento de las adicciones ( alcoholismo,
drogadicción, etc.)
* Aumento de la delincuencia (básicamente
infanto-juvenil)
* Aumento de la prostitución, incluyendo
la infanto juvenil
* Explosión del sistema público
y solidario de salud, ya que no estaba en condiciones de soportar la demanda
imprevista, fundamentalmente por falta de financiamiento estatal y la no
renovación de personal especializado
* Inicio de una nueva actividad laboral:
los limpiavidrios, la venta ambulante, etc.
(este sistema ya incluye a una segunda generación)
El Estado intenta nuevamente salir al
cruce poniendo en funcionamiento una serie de medidas tendientes a paliar
esta situación a través del Ministerio de Acción Social:
haciendo su aparición los planes trabajar, luego
denominados "planes jefes y jefas de hogar",
un subsidio unifamiliar consistente en u$s 150 con contraprestación
laboral de 4 hs. Diarias, y manejada, fundamentalmente, por sectores políticos
afines al gobierno de turno, lo que motivó una distorsión
a su función original, que intentó ser paliado por nuevos
planes (materno-infantil, copa de leche, comedores escolares, comadres,
manzaneras, etc.) con las mismas falencias