Agustín Aishemberg fue distinguido por Kolping Internacional

En la última Asamblea General de Kolping Internacional realizada en Perú en el mes de setiembre, el Director Ejecutivo de Kolping Uruguay recibió la Insignia de Honor. 

El Sr. Aishemberg agradeció la distinción y se despidió del Directorio Internacional  pronunciando las siguientes palabras: 

Hermanos y hermanas Kolping 
Estoy muy emocionado por la distinción que me ha hecho Kolping Internacional. Para mí es un honor y  agradezco de corazón a Mons. Ottmar Dillenburg y a Kolping Internacional. 
Nunca había pensado en esto y estoy muy sorprendido por este gesto. Esto me da fuerza, me compromete y me da confianza, para continuar desarrollando la institución creada por el Beato Adolfo Kolping. La Iglesia y las comunidades necesitan nuestro testimonio misionero.
Quiero compartir esta Insignia de Honor con los colaboradores de Kolping Uruguay y todos los colegas y hermanos de Kolping e América Latina. 

Durante 10 años tuve el honor de ser miembro del Directorio General de Kolping Internacional. 
Recuerdo, que cuando fui elegido en la asamblea de Hungría en el año 2007, me preguntaron si aceptaba y yo dije que si, y esperaba la ayuda del Espíritu Santo para tener el discernimiento adecuado en la toma de decisiones y las fuerzas para trabajar con efectividad tanto a nivel global como en el ámbito local. 
Quiero agradecer a los participantes en esta Asamblea General la confianza depositada en mí y en todos los miembros del Directorio Internacional, que hoy dejamos  el cargo. 
Para integrar el nuevo Directorio General ha decidido elegir  un representante por continente y para esta elección yo también había sido postulado. Recibí consultas de colegas, sin embargo decliné mi postulación por tres razones: porque se ha presentó un buen candidato para representar a las Américas, porque el cambio siempre es bueno, y especialmente porque mi esposa padece de una enfermedad que requiere de mi en este momento,  mayor tiempo, presencia y acompañamiento. 
Markus Demele, Secretario General de la OKI, me preguntó en estos días como me sentía al dejar el Directorio Internacional y yo le contesté que tengo una mezcla de sentimientos que están en tensión.
Por un lado me da pena dejar de pertenecer a un equipo de trabajo con un alto compromiso, con la gran ayuda de los colaboradores de la oficina de Kolping Internacional, que siempre han sido muy hospitalarios y han apoyado nuestro trabajo.
Siempre recordaré a tantas personas de la Obra Kolping que he conocido en las reuniones internacionales y visitas a tantos países (que nunca pensé que visitaría), pero también recordaré a otras personas que conocí en cantidad de viajes realizados. Esto sucede cuando se crean lazos fuertes.
Por otro lado, estoy feliz  por haber tomado esta decisión, por haber podido hacer un servicio a Kolping Internacional desde otro nivel. Tengo la satisfacción muy personal de haber hecho esta cooperación. 
Yo me he especializado en administración de empresas con énfasis en el factor humano y el desarrollo organizacional.  En este sentido, siempre recuerdo que ya en el año 2008, junto con el P. Roland Pasensi, preparamos un documento que presentamos al Secretario general anterior, el Sr. Hubert Tintelott, y que se focalizaba en la necesidad de generar  una revisión de nuestra autoconcepcion y gobernanza.
La participación en el Directorio Internacional, ha sido para mí una experiencia maravillosa, que ha  requerido una alta dedicación. En el Directorio se habla fundamentalmente en alemán y algo en ingles. Yo hablo y entiendo bastante bien ambos idiomas, pero esta situación estuve  obligado a preparar mis intervenciones y traducirlas para presentar en reuniones muy agiles del Directorio. Además del esfuerzo que significa trabajar en temas globales  pero también en asuntos vinculados con  el nivel local y regional. 
Esta tarea la he hecho con mucho gusto y, al igual que en todos los cargos de responsabilidad en una organización, que es la situación de todos nosotros, se requiere de un espíritu de sacrificio. 
El término sacrificio proviene del latín. Deriva de sacrificium, sacrificii y éste a su vez está formado por sacrum, sacri cuyo significado es sagrado y  el verbo facio, facere, feci, factum que significa hacer. Por lo tanto el concepto etimológico de este vocablo,  es hacer sagrado también los actos.
El valor del sacrificio, es aquel esfuerzo extraordinario que hacemos para alcanzar un beneficio mayor para todos, venciendo los propios gustos, intereses y comodidad. 
Es un acto de abnegación o renuncia voluntaria, inspirado por un ideal o afecto y requiere dedicación, compromiso y consistencia.
¡Esta actitud es la que la Obra Kolping requiere de todos notros en todos los niveles de responsabilidad!
Finalmente quiero decir que queda mucho camino por recorrer, en un momento histórico en donde existen cambios muy rápidos, profundos  y significativos en la sociedad. 
Considero que, para realmente poder cumplir con nuestra misión deberemos continuar  profundizando muchos otros temas a nivel internacional y a nivel local para que verdaderamente el ideal y la persona  de Adolfo Kolping sea una historia con futuro: 
Para que nuestras asociaciones se transformen en  actores sociales relevantes, formadoras de sentido de vida, movilizadoras  de jóvenes y adultos, apoyando el desarrollo personal y comunitario, viviendo profundamente nuestra condición de  cristianos con valentía, asumiendo también algunos riesgos en la defensa de la dignidad humana. 
Deseo  a los integrantes del nuevo Directorio internacional mucho éxito en el trabajo y estaré disponible para colaborar cuando sea requerido.
Ahora quiero agradecer de corazón, a los miembros de Consejo General que me permitieron tener esta oportunidad maravillosa de participar en el Directorio Internacional, a todos los miembros de la Asamblea General, a mis colegas en el Directorio Internacional, a los colaboradores en la oficina en Colonia, a los colaboradores  en Kolping Uruguay que me suplieron durante mis viajes y trabajo extra, a la Asociación Kolping en Uruguay que sugirió, junto con otros países  mi postulación al Directorio Internacional  en dos oportunidades,
y porsupuesto,  que debo agradecer a mi esposa y mi familia que me han apoyado en esta tarea y tuvieron mucha comprensión con mis ausencias. 
¡Muchas gracias a todos!