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Bajar Revista Setiembre 2008

Entrevista a la emprendedora Carolina Lessa

 
Entrevistamos a Carolina Lessa, participante del Programa Emprecrea.

Carolina, contame ¿cómo llegaste a Kolping?

Por la televisión. Hace ya un tiempo, en el 2007, lo escuché en Buen Día Uruguay y pensé en llamar pero no me animé. Al año siguiente, en el 2008, lo escuché en la tele otra vez y pensé: “ me voy a animar”. Fui con mi madre a la charla, llené los formularios, me llamaron, hice el curso y bueno...

¿Qué es lo que hacés? ¿Cuál es el emprendimiento?
Hago ropa deportiva.

¿Qué edad tenés? ¿Y a qué edad empezaste con este tema?
Tengo veintidós años y empecé a los diecinueve. Hace 3 años.

¿Y ya te habías preparado antes?

Sí. Terminé tercer año de liceo con 15 años. Y mi idea era terminar el liceo y hacer una carrera, pero tenía necesidad de independizarme. Entonces averigüé en la UTU, donde hay cursos con bachillerato y dí con este curso que es “Técnico en vestimenta”. Es un curso empresarial y tiene todas las ramas de la vestimenta en cuanto a la empresa, desde la materia prima hasta que la prenda está terminada. Eran cuatro años y terminabas el liceo y era una carga horaria bastante extensa, pero bueno. Entré a los 15 y me recibí a los 19. El último año tuvimos que presentar un proyecto, así como los que hacemos con Kolping, pero más exigente. Y podíamos hacerlo en grupo o sola y yo decidí hacerlo sola. Entonces yo era corredora de calle desde los quince, y todos mis compañeros de la pista de atletismo me preguntaban cuándo les iba a hacer una calza o cuándo les iba a hacer una remera y yo lo tomaba como un chiste y cuando tuve que hacer el proyecto no sabía qué iba a hacer, Teníamos que hacer un plan de negocios, crear la empresa, la marca y teníamos que hacer una producción de treinta prendas
y entonces decidí hacer ropa deportiva, como tenía tanto contactos con atletas, con entrenadores… Conocía el medio y veía la necesidad que había, sobre todo en lo femenino y entonces hice el proyecto. Fui a la Pista, fui a las carreras, todo el mundo sabía que estaba haciendo ésto y me apoyaron. Cuando tuve que hacer la presentación fueron atletas a desfilar mis prendas y cuando estaba dando los exámenes para recibirme vino un entrenador que tiene un gimnasio acá cerca y me dijo: “Carina, ¿vos te animás a hacer los uniformes para los profesores?” Y yo le dije que sí y ahí arranqué y hasta el día de hoy no he parado.

¿Hacés todo tipo de vestimenta?
Si, de todo. Me he dedicado más a lo deportivo, pero también he trabajado para supermercados, para empresas que me han pedido trabajo. También tengo un colegio. Yo nunca tuve que salir a buscar clientes. Recién este año, ahora que alquilé acá y que tengo gastos fijos.
 


¿Y cuántos son trabajando en el emprendimiento?
Somos yo y mi novio. Él se encarga de las ventas.

¿Tú cosés, hacés todo lo relacionado a la confección?

No, la costura la tercerizo. Yo hago el diseño, el modelaje y el cortado de los moldes. Por lo general el cliente te dice cuáles son los colores que tenés que trabajar. Por ejemplo, ahora le hice uniformes al Club de Golf y diseñé todo junto con ellos.


¿Cómo trabajaste con Kolping?

Con Kolping fue bárbaro: hice el curso, que me encantó, aparte di cosas que había dado en la UTU, pero otras no y me sirvieron pila. Me quedé muy contenta. Me apoyaron mucho todos.

Y actualmente, ¿en qué etapa estás con Kolping?

Me aceptaron el proyecto en diciembre y en marzo me dieron el préstamo y estoy en la etapa de seguimiento con el mentor.
Y con Martín Salinas, que es el que está atrás del tema comercialización de Emprecrea y al que debo presentarle los informes. Y el préstamo me permitió alquilar este local. Tenía gran necesidad de alquilar ya que primero estaba funcionando en mi casa en una piecita chiquita donde no podía recibir gente, después fui a lo de la tía de Matías, mi novio, que era un galpón que se llovía y me moría de frío, después a lo de mi abuela... En fin...no tenía dónde atender a los clientes.

¿Tenés un mentor que te guía?

Si, Mathias. Es el dueño de La Isla, que tienen ropa de surf. Vende al por menor y no al por mayor como yo. Él tiene varios locales. Pero es bárbaro con él. Nos han ayudado mucho, no sólo él, también la señora y la gente que trabaja con él. Hay una chica que me hizo los volantes y otro muchacho que está con la página web y la parte informática. También está mi tía que es contadora que se jubiló hace poco y me ayuda con la contabilidad. La verdad que este año estoy funcionando mucho más tranquila.

Rosana Greciet

 

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