El tema del desempleo es un
aspecto de la vida social al que
se destinan muchos esfuerzos de
análisis y reflexión por parte de
respetadísimos expertos. Abunda
información sobre el mismo, y sin
embargo, también abundan las
controversias respecto de su precisión
y exactitud. Todo depende
del cristal con que se mire, o desde
la posición de la que proviene el
análisis.
Sin duda, mucha influencia tiene en
las conclusiones a las que se arriba,
el interés final al que se apunta
con cada uno de los enfoques de
análisis y discusión. Los informes de
organismos internacionales sobre
la realidad del mundo del empleo,
el subempleo, las condiciones
de empleo, los empleados y los
empleadores llegan al diagnóstico
común de que América Latina es
un continente de inequidades y de
distribución irracional de la riqueza
y de los recursos. Y esta es una
conclusión inobjetable. La realidad
lo muestra cotidianamente.
El problema es qué se hace con
estos informes: este diagnóstico
concluyente y esa realidad que
golpea a diario. Sin duda, la opción
es trabajar para contribuir
a mitigar esta situación, desde la
convicción de que todo lo que se
haga basándose en el respeto a la
condición humana y a la integridad
de la persona, contribuye al desarrollo
social.
Esta es una opción que desde
Adolfo Kolping a nuestros días
continúa estando vigente y acompañándonos
en nuestra visión diaria.
En el Instituto, como una parte
viva de la organización, estamos
convencidos que el problema del
desempleo y la calidad del empleo
sólo puede ser afectado y ayudamos
sistemáticamente a formar la
conciencia de las personas, sobre la
importancia de ser protagonistas
en la construcción de su futuro y el
futuro de la sociedad.
Entender el sentido de lo que
hacemos, el para qué, el cómo,
el provocar el crecimiento desde
la transformación interna de la
persona.
Hay algunas estrategias que
creemos contribuyen al logro de
este ambicioso objetivo:
a> Toda la propuesta de
capacitación debe tener
componentes de formación
humana. Debemos ayudar a
las personas a cultivar valores,
principios, sistemas relacionales
sociales que le hagan más feliz.
El Instituto integra formación
transversal que apunta a
desarrollar “Habilidades para la
vida y la empleabilidad”.
b> Las organizaciones, de cualquier
tipo, están cambiando. Las
teorías de gestión organizacional,
de gestión humana, las crisis internacionales, están promoviendo
la generación de empleados “autónomos”. Debemos ayudar
a descubrir a las personas que
el ser “empleado dependiente”
sólo es una forma de “trabajar y
ser productivo”. Tener trabajo no
es sinónimo de tener empleo: es
mucho más. Complementando
los programas y proyectos de
emprendedurismo con que la
Institución cuenta, ofrecemos “Formación para emprendedores”
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