Cada 3 años el Santo Padre convoca a las familias católicas del mundo a un encuentro de unidad, en el que miles de familias de los 5 continentes se reúnen para compartir, dialogar, orar y profundizar en aspectos importantes del papel de la familia cristiana, como Iglesia Doméstica y unidad base de la evangelización y de la sociedad.
Cada Encuentro Mundial de las Familias, es organizado por el Pontificio Consejo para la Familia, con la colaboración de la Diócesis elegida como sede.
Estos Encuentros Mundiales de las Familias los instituyó el Siervo de Dios Juan Pablo II, iniciándose con motivo del Año Internacional de la Familia en 1994.
El próximo se realizará en Mexico el próximo año:
“La Familia Formadora en los Valores Humanos y Cristianos”.
El Encuentro consta de tres eventos principales:
• Congreso Teológico – Pastoral
• Encuentro Festivo y Testimonial
• Solemne Celebración Eucarística de clausura
En el Congreso Teológico - Pastoral, se abordan temas claves relacionados con la familia y con el tema propuesto. Se estructura en forma de ponencias, comunicaciones, testimonios, mesas redondas.
El Congreso hace suya la valoración cristiana del matrimonio y la familia, con conciencia de que ese es el camino para la superación de las crisis y los problemas actuales. Anima a los cristianos a profundizar intelectual y vitalmente la propia fe, para así educar en la fe a los demás. El Congreso, además de ser un momento de reflexión, también es un momento único para que muchas personas se enriquezcan con el intercambio, ya que la jornada facilita la actualización en temas de familia. Igualmente, es una oportunidad única para la difusión de una nueva cultura de la vida.
Los encuentros anteriores han tenido un fuerte impacto en las familias del mundo, gracias a las reflexiones sobre la Familia, que está actualmente sometida a una crisis sin precedentes en la historia: El relativismo, el consumismo y el subjetivismo y equiparando al matrimonio con uniones libres y sustituibles.
Para Su Santidad el Papa Benedicto XVI, es urgente transformar al mundo, partiendo de familias unidas, felices y bien fundamentadas en la fe que eduquen en los principales valores, reconozcan el valor de la vida y afronten confiadamente el futuro.
|
“Como primera escuela de vida y de fe, y como "iglesia doméstica", la familia está llamada a educar a las nuevas generaciones en los valores humanos y cristianos para que, orientando su vida según el modelo de Cristo, forjen en ellas una personalidad armónica”.
S.S. Benedicto XVI |