Esta visión la recoge la liturgia
en el prefacio de la
celebración del sacramento del Matrimonio:
"Porque al hombre creado por tu bondad lo dignificaste
tanto, que has dejado la imagen de tu propio amor
en la unión del varón y de la mujer, Y al que
creaste por amor y al amor llamas, le concedes participar
en tu amor eterno. Y así, el sacramento de estos desposorios,
signo de tu caridad, consagra el amor humano,
por Cristo, Señor nuestro". Cristo mismo aclara
el significado y reafirma el carácter sagrado y santo
del
matrimonio: "lo que Dios ha unido no lo separe el Hombre".
( Mt 19, 1 - 12). |