“CON KOLPING Y EN LA IGLESIA: DISCIPULOS MISIONEROS”
29, 30, 31 de Enero y 1ero de Febrero 2009
Cuando comenzamos a ver llegar
los primeros ómnibus repletos de
Jóvenes Kolping que se encontraban
llegando a los Talleres Don Bosco,
nos dimos cuenta que todo había
empezado.
El tan ansiado momento había llegado,
el II Encuentro de Jóvenes Kolping del
Conosur, había comenzado y todo lo
que habíamos planificado con tanto
esfuerzo y dedicación, empezaría a
rodar para que este fuera un evento
inolvidable.
Ya habían pasado tres años desde
que en Misiones-Argentina, se nos
encomendó este gran desafío de
ser anfitriones. Bajo el lema “Con
Kolping y en la Iglesia: discípulos
misioneros”, abrimos las puertas de
nuestro país, de nuestra capital, para
recibir a 400 jóvenes provenientes
de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay
y Uruguay.
Fueron cuatro días muy especiales,
donde cristalizamos un año de trabajo dedicado a planificar este evento,
tratando de que se dieran todas las
condiciones para que se pudiera vivir
plenamente el carisma Kolping. Por
lo que no podría faltar la alegría, el
compromiso, la oración y el abrazo
fraterno con aquel hermano que
comparte nuestra misma fe.
El encuentro estuvo centrado en
el llamado urgente que hicieran
nuestros obispos desde Aparecida, a
convertirnos en Discípulos Misioneros, y que resuena de forma especial
para los jóvenes.
Con este hilo conductor se transitó
durante los días del Encuentro, por
un itinerario formativo que se vio reforzado por la presencia de Monseñor Axel Werner, nuestro Praeses
internacional, que a través de su
prédica, brindó excelentes pautas
para la reflexión y el trabajo.
Luego de brindar una catequesis
sobre “Ser luz y sal”, los jóvenes
pudieron compartir un momento
privilegiado para juntos reflexionar
sobre la realidad juvenil y el desafío
al que estamos llamados.
¿Qué significa ser sal y ser luz como
miembro de la Iglesia y de la Obra
Koling? ¿Qué dificultades encontramos para ser sal y ser luz en los ámbitos en los que actuamos?
Esa misma tarde los jóvenes tuvieron
la oportunidad de participar en 6
talleres diferentes que dieron luz
sobre los desafíos frente a los que un
discípulo se encuentra en el mundo
de hoy, si se inserta en la familia,
en la cultura, en el mundo laboral,
en el voluntariado, en los medios
de comunicación o desde nuestra
misma Iglesia.
Para esto contamos con los mejores
profesionales y técnicos que desde su
saber y su experiencia compartieron
la reflexión con los jóvenes.
El final de este día fue una fiesta, ya
que cada taller como conclusión del
trabajo, y bajo la dirección de un cuerpo de talleristas plásticos, lograron
plasmar todo el color, la alegría y por
qué no también todos los miedos
y los desafíos que implica este llamado a ser Discípulos Misioneros,
a través de la puesta en escena de
una murga.
.El sábado 31 de enero la consigna
fue conocer a través de la visita a
diversos proyectos sociales, lo que
otros cristianos construyen día a día
para que el Reino de Dios se haga
presente entre nosotros. Para esta
iniciativa nos abrieron sus puertas
diversas organizaciones como ser
Ceprodih (atención a madres y niños
víctimas de violencia doméstica),
Proyecto Renacer (rehabilitación
de drogodependientes), el C.N.R.
(Centro Nacional de Rehabilitación-
Ministerio del Interior), CAIF Virgen
Niña (atención a la primera infancia
y su familia, CADI (atención a niños
y familias en condiciones de riesgo
social), Los Pinos (proyecto para adolescentes carenciados), Movimiento
Tacurú, Obra Baneaux (capacitación
técnica para jóvenes), Parroquia
Gruta de Lourdes, Movimiento Focolares, proyecto CODESO (atención
a niños y adultos) y Emprecrea
(jóvenes emprendedores).
|