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Bajar Revista Setiembre 2008
A los 40 años de la Acción Brasil
40 años de la Obra Kolping en América Latina (II parte)
 
 

Contenidos clave de la Obra Kolping en el continente

Nuestros fundamentos son la Palabra de Dios, la Enseñanza Social de la Iglesia, la persona y el pensamiento de Adolfo Kolping y los lineamientos de la Obra Kolping Internacional.
De acuerdo al actual contexto histórico, los contenidos de nuestro trabajo están marcados también por tres momentos de reflexión muy importantes, que son aportes imprescindibles para a la Obra Kolping en América Latina al inicio del siglo XXI.

En el año 2000, la Obra Kolping Internacional
publicó el documento
La Obra Kolping América Latina en el Siglo XXI ”.

Se percibía que los cambios en la cultura, la globalización y otros hechos referidos a la cuestión social, “requerían medidas audaces para alcanzar la justicia social en los distintos países”1. La publicación destacó los desafíos socioeconómicos, sociopolíticos y los desafíos de la Iglesia Católica en América Latina, proponiendo focalizar las acciones futuras en cuatro áreas fundamentales:

— Concentración y profesionalización
en el ámbito de la formación laboral.
— Participación en el desarrollo de valores y actitudes democráticas.
— Fortalecimiento de la asociación mediante la innovación, consolidación y expansión.
— Renovación del trabajo pastoral y fortalecimiento del trabajo con jóvenes.
- En julio de 2007, la Obra Kolping de Latinoamérica organizó un seminario internacional utilizando como lema las palabras de Adolfo Kolping:

“Las necesidades de los tiempos les dirán lo que hay que hacer”
En esa oportunidad nos propusimos analizar en un trabajo conjunto y con el aporte de invitados especiales, las consecuencias del “cambio de época” en lo relacionado con la cultura global, el mundo del trabajo, la religión y la fe, la familia.

Percibimos que se están produciendo transformaciones muy importantes que nos obligan a reformular nuestras estrategias y líneas de acción para responder en forma efectiva a la cuestión social de estos tiempos. Tenemos un carisma concreto y un compromiso que nos deja una historia de más de 150 años y “en la época actual tendremos que observar los signos de los tiempos y deberemos interpretar esos signos a la luz del Evangelio y de la Doctrina Social Católica para encontrar luego respuestas a las cuestiones de nuestra época mediante acciones concretas” (2)

“La novedad de estos cambios, a diferencia de los ocurridos en otras épocas, es que tienen un alcance global que, con diferencias y matices afectan al mundo entero. Aceleramiento de la historia, cambios vertiginosos, estamos viviendo el fenómeno de la globalización, que a todos nos afecta porque impacta en la cultura, en la economía, la política, las ciencias, la educación, las artes, y por supuesto en la religión”.

La metodología utilizada en el seminario consistió en oír y ver para comprender el entorno, juzgar los acontecimientos a la luz de la Doctrina Social cristiana, reflexionar y de esta forma construir respuestas organizacionales y programáticas nuevas e innovadoras.
Las preguntas que nos hicimos e intentamos responder fueron las siguientes:

¿Qué está pasando y cuales son las necesidades de nuestro tiempo?

¿Cuál puede ser la respuesta más inteligente de acuerdo a nuestro carisma?

¿Estamos preparados para asumir los desafíos que nos presenta este momento histórico?

¿Estamos formando integralmente a las personas para que estén dispuestas a vivir los desafíos de la fe cristiana y que a la vez se comprometan con los problemas sociales y políticos que permitan transformar la sociedad de acuerdo al Evangelio?

¿Cómo debemos provocar los cambios de paradigmas en nuestra organización para responder mejor a la situación actual y lograr los resultados deseados?

En todos estos aspectos fue necesario hacer un discernimiento adecuado, porque si equivocamos el diagnóstico, vamos a errar en la terapia y en las soluciones.

- Un tercer “insumo” para determinar nuestra acción es el documento final de la V Conferencia general del Episcopado Latinoamericano - 2008

Luego de un análisis de la situación actual, que provoca en muchos casos incertidumbres, miedos, falta de sentido, dolor, soledad y falta de esperanza, la Iglesia Latinoamericana proclama e invita a vivir “la alegría de ser discípulos misioneros para anunciar el evangelio de Jesucristo”.
La Iglesia nos anima a una misión, a “proclamar la buena nueva de la dignidad humana, de la vida, de la familia, del trabajo, de la ciencia y de la solidaridad con la creación”.(4)

En esta V Conferencia del Episcopado Latinoamericano, se destacaron algunos aspectos que nos confirman que el carisma Kolping tiene vigencia en nuestro continente:

— La formación integral de los laicos.
— La opción preferencial por los que sufren pobreza física, económica, espiritual y moral.
— La acción en el ámbito del trabajo - la propuesta de la economía solidaria.
— El fortalecimiento de la Familia
— La formación de pequeñas comunidades que profundicen la formación cristiana y el compromiso
apostólico.

Algunos programas y acciones actuales de la OKLA

Actualmente se están desarrollando diversas actividades en los diferentes países de la Obra Kolping de Latinoamérica.
Se cuenta con una infraestructura importante consistente en centros de Familias Kolping, residencias hogares, albergues y hoteles, centros de formación laboral, escolar y agropecuaria, centros de salud y centros recreativos.
Los programas que actualmente se desarrollan son muy variados: asesoramiento a artesanos, micro crédito y ahorro, asesoramiento agropecuario, cooperativas, formación de dirigentes, alfabetización, emprendedores, trabajo juvenil, formación sociopolítica, orfanatos y jardines infantiles, orientación matrimonial,
servicio de salud, comedores infantiles, actividades religiosas, formación pastoral, bibliotecas, grupos deportivos, de teatro y musicales, educación formal, capacitación laboral profesional, economía popular solidaria, viviendas, ecología y medio ambiente, prevención de riesgos para niños y jóvenes, habilidades para la vida, formación en medios de comunicación, proyectos productivos, reciclaje, pozos de agua.


La Obra Kolping, como asociación de laicos en América Latina


Si evaluamos lo sucedido en estos 40 años de historia, la Obra Kolping como asociación de laicos ha tenido en general una amplia aceptación por parte de la Iglesia y de la comunidad en América Latina.
Como se comentó anteriormente, los obispos latinoamericanos reunidos en Aparecida destacaron especialmente el rol de los laicos en la Iglesia y en la sociedad y la necesidad de crecer y vivir la fe y el compromiso social a partir de las pequeñas comunidades.
Esta es precisamente la propuesta de la Obra Kolping, que anima a sus miembros a participar en la Iglesia, y a la vez aplicar la doctrina social católica en los diferentes ámbitos de actuación personal y comunitaria.
La misión propia del laico “se realiza en el mundo, de tal modo que con su testimonio y su actividad, contribuyan a la transformación de las realidades y la creación de estructuras justas según los criterios del Evangelio”. 5.- “hombres y mujeres de la Iglesia en el corazón del mundo y hombres y mujeres del mundo en el corazón de la Iglesia”.

La Obra Kolping es una asociación católica de fieles laicos, tiene un carisma específico y nos impulsa a estar cerca de las preocupaciones y necesidades de las personas. Para realizar adecuadamente nuestra misión
de acuerdo a la enseñanza social cristiana y a nuestro carisma, debemos tener un claro conocimiento de la realidad y una sólida formación doctrinal, pastoral, espiritual.

 

Perspectivas futuras y desafíos

América Latina es un continente con gran diversidad de culturas, de niveles socioeconómicos, de situaciones políticas y expectativas de sus pueblos, por lo que se hace difícil hablar de este continente como un todo. A pesar de esta diversidad, podemos decir que a lo largo de estos 40 años, la Obra Kolping en América Latina ha realizado un trabajo muy fructífero, desarrollando su carisma en ámbitos urbanos y rurales, atendiendo a diferentes demandas de la sociedad y divulgando y aplicando la Doctrina Social Católica.

En algunos países se dice que la Obra Kolping es “Solidaridad en acción”, en otros “La familia en el mundo del trabajo”. Puede haber diferentes énfasis creativos según las diversas culturas y situaciones, pero hay un carisma común y una autoconcepción que vincula entre sí a toda la organización:

el fomento del bien común en sentido cristiano y cooperar en la renovación y humanización permanente
de la sociedad.


Como todas las organizaciones, la Obra Kolping ha experimentado éxitos importantes y también ha tenido algunas dificultades; de ambas situaciones hemos hecho un aprendizaje que nos ha fortalecido y renovado.
De acuerdo a los encuentros realizados y a ciertos consensos, considero que actualmente en la Obra Kolping en América Latina tenemos varios desafíos:

A nivel de nuestro carisma:
— Asumir con valentía y audacia las consecuencias de este cambio de época, marcado por el individualismo, el relativismo y el impacto de la globalización, proclamando en la sociedad la buena nueva de la dignidad humana, de la vida, de la familia, del trabajo, de la ciencia y de la solidaridad con la creación.

— Acompañar a los jóvenes en su formación y búsqueda de identidad, vocación y misión.

— Apoyar a las familias para que sean lugar de diálogo, de solidaridad
intergeneracional y de transmisión de la fe a los hijos.

— Continuar promoviendo nuestro desarrollo integral y permanente en todas sus dimensiones.

— Trabajar junto a los pobres y excluidos para que logren la inclusión social, superando sus limitaciones y establezcan experiencias
dignas y sustentables.

— Desarrollar el plan propuesto por la Asamblea General para estos cinco años: “Sembrar semillas de esperanza en el mundo del trabajo”, para promover
un concepto de trabajo digno, participativo, justo y dignificador del ser humano en su integralidad.

— Motivar y apoyar a las Familias Kolping para que sean verdaderas comunidades de autoayuda, cuyos miembros crezcan en la fe y en su formación integral y además desarrollen responsablemente la acción en la Iglesia y en la sociedad, trabajando junto con otros en la construcción del capital social.

— Ayudar al empoderamiento e involucramiento de las Familias Kolping a nivel individual y regional
en cada país.

A nivel organizacional y de gestión:

— Desarrollar planes estratégicos que contemplen la realidad histórica local e internacional y estén alineados con la visión y misión de la Obra Kolping Internacional.

— Aprender a trabajar con conceptos de efectividad y calidad.

— Trabajar sobre los liderazgos, la metodología, los procesos y el conocimiento.

— Profundizar la cooperación mutua entre las asociaciones de todos los países para crear sinergia y profundizar la acción en el continente, fortaleciendo la red regional y continental, promoviendo acciones conjuntas y compartiendo las mejores prácticas de cada país o región.

— Racionalizar y aumentar el porcentaje de recursos para la autosustentabilidad, que permita pasar niveles de dependencia a los niveles de independencia e interdependencia.

— Establecer índices de medición del resultado de nuestro trabajo y programas, para confirmar si están incluidos en nuestro carisma, si tienden a la sustentabilidad, si evangelizan, si desarrollan una verdadera promoción humana, una ciudadanía responsable y si cooperan en el desarrollo de la comunidad.

— Profesionalizar la gestión ordenando los procesos y comunicaciones, mejorando las actitudes y habilidades, sin perder la ética y la espiritualidad.

— Generar una cultura de seriedad, transparencia, compromiso y confianza.

Conclusión

A medida que fui reflexionando y escribiendo este artículo comprendí y valoré la real dimensión de la iniciativa de los delegados que participaron en la Asamblea General de Salzburgo en 1968.
¡ Los iniciadores y todos los hombres y mujeres que trabajaron e hicieron posible el desarrollo de la Obra Kolping en América Latina merecen un agradecimiento y un reconocimiento especial!.
La Obra Kolping en América Latina ha crecido y ha permanecido vigente durante cuarenta años. Este hecho fue posible gracias a la aplicación del carisma, a la cooperación solidaria y a la renovación permanente de sus respuestas ante los nuevos desafíos de la historia.
Estamos en un nuevo siglo y una nueva realidad histórica con signos que debemos saber comprender, interpretar, atender y responder, inspirados por el Espíritu. Nos corresponde a nosotros y a las nuevas generaciones llevar adelante con entusiasmo esta misión.


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(*) Director Ejecutivo de Kolping Uruguay
Notas
(1) La Obra Kolping América Latina en el Siglo XXI – P. 1
(2) Seminario “Las necesidades de los tiempos les dirán lo que hay que hacer” P.32
(3) Documento de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe Nº 34 y 35
(4) Documento de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe – Nº 103
(5) V Conferencia del episcopado de América Latina y el caribe – Nº 210

 

 





 

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