
El proceso de Perdón está dirigido a que las personas escapen de esa tragedia, que desarrollen una nueva narrativa sobre su victimización, sino el dolor termina consumiéndolos y no es justo vivir la vida en esas condiciones.
Y otra cosa es la reivindicación de justicia, la verdad, el pacto social. Otra cosa es la memoria y la demanda de no repitición. A eso le llamamos la Reconciliación. Es más compleja la reconciliación en tanto que involucra a otros, a quienes han agredido. En el proceso de perdón no está el agresor pero en el de reconciliación es ineludible su presencia.
¿Con qué personas desarrollan su trabajo?
Trabajamos con víctimas de violencia política, con personas en la reintegración a la vida civil, con jóvenes en las escuelas, con docentes, con trabajadores por la paz. Generalmente la metodología del curso es formativa y abarca a grupos de un máximo de 15 personas. Ese grupo es la fuente base para desarrollar todo el proceso, sin embargo desde el primer momento se distribuye en triadas que van a empezar a desarrollar la recuperación emocional.
Se trabaja a nivel grupal pero a veces algunas situaciones demandan un tratamiento individual y para ello implementamos el tratamiento en consultorio cuando es necesario.
¿Con qué disciplinas trabaja la Fundación en las Es.Pe.Re?
Nuestros equipos están conformados por sicólogos, sociólogos, antropólogos, politólogos y trabajadores sociales, básicamente. Lo interesante es que te puedes convertir en animador de la propuesta sin que necesites una formación académica formal. Toda la formación la da el programa. La puerta de entrada son las Es.Pe.Re pero luego se continúa la formación a través de encuentros vivenciales de profundización y acompañamiento.
¿Qué resultados han tenido?
Fundamentalmente el programa está buscando que se logre una recuperación emocional, cognitiva, comportamental. La respuesta más visible es la del nivel cognitivo porque al ingreso en las escuelas las personas tienen una narrativa de su historia y terminado el proceso, al conocer otras perspectivas, cambian la narrativa y por tanto cambian el comportamiento e influyen directamente en todo el entorno. Esa es la respuesta más inmediata. El ejercicio de ponerse en la tarea de auto-observarse y estar más pendiente de las reacciones cotidianas permite que las personas comiencen a transformar su relación con sus familiares y en su vida toda.
En los jóvenes en las escuelas se ve una menor deserción y el mejoramiento en el rendimiento académico.
¿Cómo van a desarrollar el trabajo con Kolping Uruguay?
Nosotros somos una red internacional. El programa se ha llevado a distintos países en Latinoamérica. En cada uno de los lugares donde llegamos la idea es formar un grupo heterogéneo a partir de una sombrilla institucional. En el caso de Uruguay, Kolping es esa sombrilla institucional. La metodología de trabajo de Kolping y su organización son idóneas para la conformación de grupos en diferentes partes del país.
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