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| Siempre que se acerca la fiesta de Navidad surge en los hombres una nostalgia fuerte de paz, de unión familiar y de felicidad. A pesar del comercio navideño con sus seudo-ofertas de felicidad material, brota en la gente un sentimiento distinto, un anhelo se salvación, puesto que todos aspiramos a una vida mejor sin grandes problemas ni sufrimientos. |
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Naturalmente estos sentimientos no cambiarán el mundo, pero ellos son un signo de esperanza para crear una sociedad más fraterna, solidaria y justa. Es cuestión nuestra - de los cristianos- anunciar la Buena Noticia del nacimiento de nuestro Salvador, de dar a conocer a Cristo y no a Papá Noel, que sólo es un payaso para vender mejor los productos navideños y hacer negocio.
Y no a Papá Noel, imagen muy utilizada con fines comerciales. |
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Dios no hace negocios con nosotros. No nos utiliza y no nos manipula. Nos deja la plena libertad de recibir a su Hijo en nuestros corazones, en nuestros hogares y en nuestra vida. El misterio de la Navidad consiste en el amor tan grande de Dios a nosotros, que se hizo uno de nosotros en el pobre establo de Belén.
Nos enseña el camino para cambiar el mundo: no es el poder, no son las armas, no es la riqueza, sino el amor verdadero, un cambio de mentalidad.
Dios se hizo hombre no para ser servidor sino para servir. Se hizo humilde para levantar a los pequeños y a los pobres, a quebrar el orgullo de los poderosos y de los ricos que piensan que no necesitan a Dios.
Y tú tienes necesidad de Dios, ¿ o sigues tu vida sin Él?
Adolfo Kolping conoció mucha gente buena -creyentes y no creyentes-, pero estaba convencido de que sin Dios el hombre se equivoca en su camino. Para mi tiene razón, porque sin Dios no se respeta al hombre, que ha sido creado según su imagen y semejanza.
No soy pesimista, quiero ser realista. Por eso miro al mundo azotado por grandes problemas: violencia, injusticia, pobreza, materialismo y consumismo exagerados. Quienes inculcan “valores” son los medios de comunicación que no ayudan al hombre a encontrar el sentido de su vida en el “ser” sino en el "tener". |
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| La Navidad ubica las cosas al revés. El grande se hace pequeño y pobre, exige amor y recibe amor. El pobre niño Jesús es sacramento-signo visible- del amor de Dios . Los pastores y los reyes magos lo entienden, están maravillados y agradecidos. Lo “saben todos” y los "poderosos" lo ignoran y tratan de matarlo. |
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| nuestra identidad personal,promoviendo los talentos y los valores
de cada uno, pero siempre al servicio de la comunidad y de la sociedad. Además nos hace crecer en una fe sana que da sentido a la vida en los momentos buenos o malos que nos toca vivir. |
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| "Vino a los suyos y los suyo no lo recibieron", dice San Juan al comienzo de su Evangelio. Y tú, ¿cómo vas a vivir la Navidad? Nadie pretende que renuncies al pan dulce, al asado, al baile, a los festejos. Pero hay que tener presente a Dios que se hizo hombre. Te invito a celebrar este misterio de la fe en la Misa de la Nochebuena. |
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La Navidad hay que festejarla, porque es Dios que quiere vernos felices- a todos los hombres. La Navidad hay que vivirla para que el amor y la fe transformen este mundo. La Navidad debe ser un encuentro tuyo con un Dios que te ama sin límites. Y no seas pesimista si tu vida parece ser un desastre o el mundo a veces un infierno.
Una cosa te digo: Dios siempre está cerca nuestro como una luz en la oscuridad, porque es Navidad. |
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| Una Feliz Navidad y bendición de Dios para el Año Nuevo te desea. |
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P. Bernardo Gordbarsen SAC. |
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