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setiembre 2006 diciembre 2006 mayo 2007 setiembre 2007
 
Mensaje de los Obispos a favor de la vida humana
  Declaración de la Conferencia Episcopal del Uruguay
 
En muchas oportunidades hemos manifestado nuestra posición delante de proyectos de Ley sobre la vida humana en consideración en el Parlamento Nacional.

Ante una nueva instancia de discusión parlamentaria, reiteramos lo expresado por la Conferencia Episcopal del Uruguay el 10 de noviembre de 2002, al culminar la Peregrinación Nacional al Santuario de la Virgen de los “33” en Florida:

“Los Obispos del Uruguay reunidos en Asamblea, suman sus voces a la de tantos uruguayos que piden a
sus Representantes, que nuestras leyes respeten y tutelen el valor supremo de la vida de todos los seres humanos, en todas sus etapas. Sobre este fundamento
ético se construye la dignidad y la esperanza de cada familia y de nuestra sociedad.

Este valor, que no es sólo un imperativo de la moral religiosa, nos ha llevado en múltiples ocasiones a elevar nuestra voz de Pastores en defensa de la vida, en particular cuando se ve amenazada por ideologías contrarias, como el caso del aborto, al que el Papa Juan Pablo llama `homicidio´ y `delito abominable´(Evangelio de la Vida, 57-58).

Reafirmamos hoy: `Es inadmisible pretender que el fruto de la gestación pasa por dos etapas durante el embarazado: la primera de ellas, vida sin dignidad ni libertad propias, simple prolongación del organismo materno, y una segunda etapa en que la vida se humaniza ´. (Declaración CEU, 18/1/1978)

El bien de la vida de todo ser humano es un valor constitutivo del orden social; de ahí que la legalización del aborto hay que ubicarla, en primer lugar, en el terreno de la ética de la conducta humana, que nos permite distinguir lo bueno y lo malo, motivando y educando hacia estos valores. El orden jurídico, basado en la naturaleza humana, no es arbitrario y antojadizo,
ni puede quedar sujeto a mayorías circunstanciales.

Las situaciones originadas por embarazos no deseados no se pueden solucionar eliminando vidas humanas, especialmente, la de los seres más indefensos.
Apelamos a la sensatez de los que asumen la responsabilidad de legislar sobre derechos humanos, que son el fundamento de una sociedad justa y solidaria".

Por la Conferencia Episcopal:
+ Carlos Collazzi
Obispo de Mercedes
Presidente

+ Raúl Scarrone
Obispo de Florida
Vicepresidente

+ Luis del Castillo
Obispo de Melo
Secretario General

 

 

Protección especial para el niño antes de nacer

El derecho a la vida, hoy es un derecho humano universalmente reconocido. Los derechos del niño se establecieron y se catalogaron a nivel internacional (Carta de las Naciones Unidas acerca de los derechos del niño, Carta de la Comunidad Europea acerca de los derechos del niño, Carta de los derechos de la familia de la Santa Sede).
A pesar de esto, a través de los cuerpos legales de diversos países, se intenta exponer la vida del niño antes de nacer a la disposición arbitraria de la madre, apoyándose para esto especialmente en reivindicaciones que, supuestamente, buscan la liberación de la mujer.
En las Familias Kolping y a nivel superior dentro de la Asociación, deberá, por una parte, entregarse una información específica y objetiva acerca de tales circunstancias y de hechos análogos, y por otra parte, deberá defenderse, por principio, la vida de toda persona, especialmente del niño no nacido, que se encuentra desprotegido, indefenso, sin habla ni culpa en el vientre de su madre.

Deberá insistirse, de manera enérgica, ante las instancias legisladoras, para que protejan este bien jurídico en particular. Mientras más se reconozca el carácter sagrado de la vida humana
como valor fundamental, tanto más deberá ser protegida esta vida como bien jurídico.


Acordado por el Consejo General, Oberwesel / Alemania, marzo de 1994
Directrices para el Trabajo de Familia Nº15
Documentos Principales de la Obra Kolping Internacional - Edición 2002,
Oberwesel / Alemania, marzo de 2004
 
 
 
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