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La realidad económica necesita un cambio
El consumo responsable es una vía

 

¿Qué es el consumo responsable?

Es la incorporación de parámetros éticos, solidarios y ecológicos en los actos de consumo. Un consumo responsable se pregunta por las condiciones sociales y ecológicas con que se producen los bienes expuestos en el mercado y se inclina por alguno de ellos, justamente luego de discernir en estos términos. El consumo responsable también se identifica con cierta cuota de austeridad, intentando reducir los niveles de consumo sobre todo de aquellos productos o servicios que incorporan fuentes
energéticas no renovables o que no agregan demasiado a nuestra calidad de vida.

Desde este punto de vista el consumo responsable ha dejado de ser una simple práctica y se ha convertido en una verdadera nueva cultura del consumo que intenta cambiar las pautas económicas desde el poder y la responsabilidad que implican estos actos.

Mientras tanto podemos definir a un consumidor responsable como una persona informada y consciente del poder que tiene el consumo para cambiar la realidad económica actuando en consecuencia. A continuación exponemos algunas acciones específicas que pueden realizarse desde esta óptica:

Basura:
- Evitar productos de “use y tire” y productos que no se puedan reciclar
- Evitar los envoltorios innecesarios
- Evitar las bolsas de plástico
- Separar la basura y reutilizar la basura orgánica para compost
- Evitar artículos con pilas y baterías.

Energía:
- Apoyar energías limpias y renovables.
- Ahorrar energía (desenchufar los aparatos eléctricos; apagar las luces de los cuartos que no se utilizan).

Agua:
- No dejar abiertas las canillas inútilmente.
- Utilizar agua reciclada o de la lluvia para regar u otros usos domésticos.
- Usar cisternas con doble pulsador.

 

Papel:
- Evitar el despilfarro.
- Reciclar el papel y reutilizarlo en ambos lados para escribir.
- Apoyar producción papelera que maneje el concepto de
bosques sustentables o que utilicen la tecnología libre de cloro.

Tóxicos:
- Consumir productos naturales y sin conservantes químicos.
- Evitar el uso de bandejas de corcho blanco.

Ropa:
- Evitar estampados que usan sustancias tóxicas.
- Incentivar el uso de tintas naturales.
- Incentivar la producción de materias primas naturales y orgánicas.

Comida:
- Preferir las comidas naturales y artesanales.
- No abusar de las carnes.
- No desperdiciar las comidas.
- Leer el etiquetado de los productos.
- Consumir frutas y verduras de estación.

Transporte:
- Mejorar y usar el transporte público.
- Apoyar las vías para bicicletas.

Comercio:
- En la medida de lo posible comprar en tiendas del barrio o vecindario para favorecer el desarrollo local.
- Adquirir productos certificados en materia de cuidado al medio ambiente y equidad. Muchos de estos pueden adquirirse en las Tiendas de Comercio Justo y Economía Solidaria.

Ahorro:
- Preguntar qué hace el banco con tus ahorros, si tienen códigos de ética y dónde exactamente invierten nuestros dineros.
- Apoyar los fondos y bancos éticos que sólo invierten donde se aseguren ciertos criterios de sostenibilidad ambiental, económica y social.

 

 
 
 
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