| |
|
El
pasado sábado 31 de marzo del presente
año nuestra querida Gladys Santiago
partió a la casa del Padre. |
|
De
más está explicar lo de “nuestra
querida”. Gladys en su vida terrenal fue un
excelente miembro Kolping, vivenciando cabalmente
el Carisma Kolping, llevando adelante los ideales
del Beato P. Adolfo Kolping, entregando su tiempo,
susaber, toda su esencia a estahermosa causa.
Comenzamos a trabajar por junio del año
1994, en Villa del Carmen. Con Sonia, la Hna.
Arancha, Gladys, Mirta, las Yola, Petrona, y
tantas otras comenzamos el camino de esta gran
familia: la Familia Kolping Manos Carmenses.
Desde la charla informativa Gladys ya se enamoró
de Kolping y desde ese momento hasta el día
de su muerte, sin parar por este ideal. Siempre
nos decía por qué no había
conocido esto antes, ya que en ese momento ya
tenía sus 65 años bien vividos,
pero ya estaba jubilada, entonces Kolping se
transformó en un nuevo motor para su
vida.
Empezamos a todo vapor. Con los talleres de
capacitación técnica, la promoción
de emprendimientos, la inserción en la
Parroquia, el participar en las redes sociales
de la localidad, la formación de espacios
dentro de Kolping para los jóvenes, etc,
etc… Y ya empezamos también con las comidas,
esas hermosas comidas de la Familia Kolping
Manos Carmenses y por supuesto el infaltable
“vinito”, el siempre buen vino que acompañaba
a Gladys y en torno a él ya surgía
la reunión, la alegría, el compartir,
el jugarse por un ideal y ponerse en acción
para hacer el bien a los demás.
En el año 1995, siendo un grupo nuevito,
nos enfrentamos a la hermosa tarea de organizar
la Jornada Nacional de los Grupos y Familias
Kolping en Villa del Carmen, con aquel memorable
final en la Plaza principal de la localidad
y todo el Pueblo en la calle mirando y comentando
“¿qué es esto de los Kolping?”.
Y desde ese momento Kolping se hizo parte de
la localidad y la gente común del pueblo.
|
|
|
|
Al
mencionar “Kolping”, decía Gladys, y así
poco a poco fuimos haciendo camino…un hermoso camino,
que hoy no llega al final sino que continúa, porque
como decía Yola cuando veníamos del entierro
de Gladys “ahora no nos para nadie, tenemos un miembro
Kolping del Carmen allá arriba, junto al Señor”.
Y llegamos al 26 de octubre de 1996, Jornada nacional
de los grupos y Familias Kolping en Durazno, oficialización
de la familia Nuestra querida Kolping Manos Carmenses,
y Gladys fue elegida Presidenta. En posteriores períodos
siempre Gladys era elegida Presidenta. Y se continúo
el trabajo, el camino recorrido y vinieron las difíciles.
Y nosotros siempre juntos, con un solo objetivo, seguir
lo más fiel posible el mensaje, el carisma del
Beato P. Adolfo Kolping. Eso siempre fue el pedido de
esta Familia Kolping, cada 27 de octubre.
No sólo Gladys sobresalió como miembro Kolping
en Villa del Carmen, sino que integró la Comisión
Directiva Nacional, en tres períodos y formó
parte de la primera Comisión Directiva Departamental.
En su accionar vinculó a Kolping permanentemente
con organismos públicos y privados.
No sé qué más se puede decir de Gladys.
Para quienes trabajamos con ella es una pérdida
irreparable y a la vez un gran compromiso de seguir para
adelante, ese es nuestro mejor homenaje: continuar enarbolando
cada vez más alto sus banderas. Gladys perfectamente
es comparable con la bandera Kolping: el negro de su compromiso,
de su responsabilidad para el trabajo, de su energía
inagotable, de su darse sin medida, de su accionar incansable
y el naranja de su alegría, de sus risas, de su
siempre instalada sonrisa, de su amabilidad, de su gran
educación. Gladys en su vida no sólo sobresalió
en Kolping, sino como mujer católica en su comunidad
parroquial, también vinculada al Movimiento de
Cursillos de Cristiandad. También sobresalió
como esposa, como madre ejemplar y como abuela. No sólo
trabajó en Kolping, también en la Comisión
de UTU, en el Grupo Pro-Desarrollo de Villa del Carmen,
organizando sus hermosas fiestas de la vendimia. A su
vez: maestra ejemplar. No sé cómo seguir
esto, simplemente Gladys que estás con nosotros
por siempre…y bueno las lágrimas no me dejan continuar…
¡¡¡Muchas gracias, Gladys por tu vida,
por tu entrega y por tu ser Kolping!!! Dios te tenga en
la gloria y te recompense como te lo mereces.
|
|