
Durante
el mes de Enero y bajo este lema Con valores, fe y
cultura, vení a acampar...queda mucho por andar,
se organizaron a nivel nacional cuatro campamentos de
Jóvenes Kolping y tres de Adolescentes, participando
aproximadamente 500 jóvenes y adolescentes.
Los lugares elegidos para los jóvenes y adolescentes
del norte de nuestro país fueron las hermosas
playas de San Gregorio de Polanco, los del centro, Durazno,
aprovecharon las costas del río Yí.
Así como los jóvenes de la zona de Florida
y los Cerrillos, acamparon por la zona de Paso Severino.
Y por último los jóvenes de Montevideo,
San José y los adolescentes de Florida, se arrimaron
a Colonia para disfrutar las playas del Balneario Blancarena.
Así que se podrán imaginar que hubo mucha
movida en este mes y mucho entusiasmo de nuestros jóvenes
y adolescentes por vivir una experiencia única.
Decimos que es una experiencia única y esencialmente
educativa por que es transformadora. Obviamente que
no estamos hablando de cualquier tipo de campamento,
no estamos hablando solamente de armar una mochila y
una carpa y hacer un fuego. Si no la experiencia del
campamento como herramienta esencial para formar comunidad,
para crear conductas y hábitos que hacen a la
convivencia fraterna. El contacto humano y profundo
y la relación de los adolescentes y los jóvenes
con la naturaleza, conllevan a la afirmación
de valores espirituales.
Cuando los jóvenes dirigentes reunidos en el
Equipo Nacional de Jóvenes Kolping pensaban el
campamento, elaboraron ese lema, que toca varios importantes
aspectos de la vida juvenil, incluyeron los valores,
la cultura y la fe.
En un tiempo donde los valores se mezclan y confunden
con los antivalores, un tiempo donde la comunicación
cara a cara es sustituida por un mensaje de texto o
por un e-mail, el campamento se presenta como la oportunidad
y el desafío de transformar estos códigos
de comunicación para dar prioridad a una convivencia
más personalizada.
Por que el campamento tiene dentro de sus objetivos
educativos la apropiación de conductas de vida
que trasciendan los límites de la actividad y
que puedan ser un germen de transformación individual
y grupal.