Vivencias de un encuentro
Venimos con el corazón lleno de gozo
por lo vivido en el viaje a Temuco, sur
de Chile, con los hermanos que integran
los emprendimientos asociados
en Economía Solidaria.
Nos encontramos con gente que tiene
el coraje y la valentía - a través de
formas asociativas de producción y
comercialización - de decir que
OTRA ECONOMÍA ES POSIBLE, AL
SISTEMA ECONÓMICO HEGEMÓNICO que nos rige, y que provoca
tantas injusticias y exclusión.
Sentimos que existen valores comunes,
capaces de sustentar esta propuesta:
valores como el compromiso,
cooperación, comunidad, etc., es
decir, valores cristianos.
Valores que potencian y ponen en el
centro de esta economía alternativa
al SER HUMANO.
El poder convivir durante algunos días
con comunidades de distintos países
que creen en lo mismo que nosotros,
genera un espíritu común que nos hace
sentir como hermanos y que es posible
construir una nueva sociedad, que
cuide el medio ambiente, es decir que
no lo agreda, que no explote al trabajador
y que brinde al consumidor productos
de óptima calidad.
Hermanos:
no dejemos de soñar que otra economía
es posible.
Todo esto puede sonar a una utopía
más de las que estamos rodeados,
pero lo mejor es poder comprobar
que esto es posible, sólo teniendo en
cuenta el ejemplo de Ecuador, donde
hace más de 25 años que la economía
solidaria está funcionando y donde
ha tenido logros excepcionales,
como por ejemplo conquistar que los
pequeños productores de cacao, explotados
toda una vida, ahora puedan
poner precio a su producto, sentándose
a negociar en la misma mesa
que los empresarios , además de tener
grandes sistemas de trueque, almacenes
comunitarios, etc., todo esto
en beneficio de los sectores más populares.
¡Qué más ejemplo que este
podemos pedir para saber que otras
economías son posibles y que debemos
luchar por una economía que
promueva el capital humano y social,
antes que el capital económico!
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