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Mensaje del Adviento 2007

 
Adviento:
Estilo Cristiano de vida. Comenzamos simultáneamente el tiempo de adviento y el año litúrgico. El adviento es polivalente. Por una parte, se orienta a la celebración de la primera venida histórica de Cristo en carne mortal; pero por otra, nos remite también a su venida última en poder y gloria, sin perder por ello la perspectiva del presente en que se realizan las continuas venidas de Dios en los acontecimientos diarios de la historia personal y comunitaria.
La utopía mesiánica de la paz universal que proclama el Profeta Isaías _ de las espadas forjarán arados, de las lanzas podaderas_ se hace realidad en Cristo Jesús, a quien el adviento cristiano proclama mesías y príncipe de la paz, imágenes que acompañaran la reflexión de este tiempo litúrgico.
Espiritualidad de un adviento inacabado: En la vivencia cristiana del adviento debe haber un equilibrio de las tres venidas (pasada, presente y futura), que se celebran y confluyen en el tiempo de gracia que comenzamos. Pasado y futuro se hacen presente en el “ya” iniciado de la salvación de Dios, que “todavía no” poseemos en su plenitud final.
El adviento como la esperanza cristiana, es un cheque al portador que ya posee en mano el creyente, pero que todavía no ha cobrado. Esa es la tensión y el equilibrio de la escatología cristiana entre el “ya sí”, pero todavía no”. Esto no debe ser motivo de desazón o angustia para el cristiano, sino de vigilancia activa, esperanza gozosa y seguridad absoluta en la fe, que es la plena garantía de un futuro luminoso.
Estilo cristiano de vida: De aquí se deduce que el adviento, más que un tiempo limitado a cuatro semanas del calendario, es una actitud permanente, un estilo de vida para el cristiano, un proceso de liberación siempre en marcha hacia Dios, hacia los hermanos y hacia el mundo como lugar teológico de la presencia y acción salvadora de Dios.

El adviento es también, la hora apremiante de Dios, ya que nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. Es decir que hay que dejar las actividades de las tinieblas y conducirnos como en pleno día, con dignidad; como dice San Pablo. (Rom 13,11-13ª).
El estilo vigilante del adviento inacabado es lo que distingue al creyente. Porque el adviento es la iniciativa constante de Dios mismo que viene a nuestro encuentro para confiarnos una tarea apasionante y siempre inacabada: la construcción del mundo y del hombre nuevos. Por eso el adviento es realidad presente y esperanza futura, es respuesta al vacío existencial de muchos, es razón para vivir, amar y esperar a pesar del desencanto y el cansancio de la vida.
Para llegar a la Navidad y encontrarnos con la vida plena “El Verbo encarnado”.
Con abrazos.
P. José Gutierrez
Noviembre 2007
 

Oración:


Te bendecimos, Dios de la esperanza indestructible,
porque en la venida de Jesús, tu Hijo y nuestro hermano,
realizas la utopía del Profeta: La paz entre los pueblos.
Tu salvación despierta el alba en
nuestro desolado horizonte;
así podemos emprender ya un camino
de esperanza y dignidad.
Gracias, Señor, porque hoy nos das razones
para viviry para amar,
para llenar nuestro vacío existencial, ya crónico,
para vencer incansables la perenne mezquindad humana,
para iniciar hoy la apasionante tarea que nos confías:
el adviento inacabado de un hombre y mundo nuevos.
como vivió y nos quiso confiar el Beato Adolfo Kolping,
fuente e inspiración de nuestras familias y asociados.
Ayúdanos, Señor, con la fuerza de tu Espíritu,
a hacer realidad este sueño. Amén.
Les deseo a todos los asociados Kolping de América Latina,
un Adviento lleno de esperanzas y búsquedas, para
llegar a la Navidad y encontrarnos con la vida plena “El
Verbo encarnado”.

P. José Gutierrez
Noviembre 2007

 
 
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