Montevideo,
mayo 2006 / Nro. 46
| Editorial
ESTIMADOS AMIGOS KOLPING: |
¡Jesús ha resucitado!
Con estas palabras se saludan los cristianos
en la fiesta más gran de su fe y lo hacen con gran
alegría y llenos de esperanza, porque Jesús ha
Resucitado de la muerte. No terminó en la noche de la
oscuridad, sino triunfo sobre el mal, nos trajo la luz,
como la expresamos con nuestras velas en la noche
de la vigilia pascual y en cada celebración del bautismo.
¡Jesús ha resucitado!
Ese grito que nos da ánimo y hace surgir en
nosotros el deseo de compartir con Él la vida nueva
que el predicó y vivió. Todo lo que hizo lo hizo bien,
dijeron de él. Es por eso que no pudo terminar en un
fracaso, abandonado por Dios Padre a quien fue fiel
hasta la muerte en la cruz. Ahora es su Padre que
muestra su fidelidad en la resurrección y glorificación
de su hijo.
¡Jesús ha resucitado!
Es la derrota de la muerte. Es la victoria del
amor, de la entrega, de la bondad, de la fe en el Dios
de la Vida. El mal nos afecta, pero fue vencido por
Jesús, que le llaman ahora Salvador, Cristo (Mesías),
“el Señor”. Su resurrección es el fundamento
de nuestra
fe y de nuestra esperanza y su muerte es la prueba
más grande del amor de Dios que nos garantiza la
vida y la vida eterna.
¡Jesús ha resucitado!
Los que hemos luchado y seguimos luchando
por un mundo mejor podemos decir: Hemos ganado
para siempre porque es Pascua, Jesucristo nos salva
del mal, de la muerte, de todo lo que nos plasta. Y nos
invita a seguir el ejemplo de vida para que esta salvación
llegue a nosotros, a nuestras familias,
a nuestro pueblo, a todo el mundo
entero.
¡Jesús ha resucitado!
A los discípulos que corrían al
sepulcro y lo vieron vacío no se le
fueron las dudas. Recién es el encuentro con el Señor
vivo les dio la seguridad que transformó su vida. Ahora
son ellos que gritan: “Es verdad, Jesús resucitó”
Y ese
grito nunca se acabó porque llegó hasta nosotros.
¿Creemos este mensaje? Hay que vivir la fe
para sentir la verdad, que no es un mensaje sino una
persona: Jesucristo.
¡Jesús ha resucitado!
Entonces debes preguntarte, si Él está presente
en tu vida. ¿Dónde está tu Pascua? La de todos
los
días, la que nos pide pequeños pasos: pasar del poder
al servicio, de la revancha al perdón, de la mentira a la
verdad, de la violencia a la paz, del orgullo a la humildad,
del odio al amor, de la indiferencia y de la comodidad a
la fe, de tu individualismo a la fe en comunidad, es decir
en Iglesia.
¡Jesús ha resucitado!
Si quieres sentirlo presente en tu vida, ven y
participa en nuestras celebraciones. Vive intensamente la
fe, en y como Iglesia, en tu comunidad parroquial, ella te
espera y te desea a ti y a toda tu familia:
Felices Pascuas de Resurrección!
Pbro. Bernardo Godbarsen SAC
Asesor Nacional
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