Montevideo, mayo
de 2006 / Nro. 46
| Firma del Convenio
de Cooperación Técnica para un Programa de Apoyo
a Jóvenes Emprendedores entre Kolping y el Banco Interamericano
de Desarrollo
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18 de abril de 2006

Con mucha ilusión hemos esperado este
momento de la firma y el comienzo de la ejecución de este
proyecto que tiene como objetivo general: “Brindar asistencia
a jóvenes provenientes de familias de bajos ingresos, interesados
en iniciar una microempresa, a través del apoyo continuo
de mentores, asistencia técnica y pequeños créditos”.
Este proyecto ha sido seleccionado por el Banco Interamericano de
Desarrollo, y nuestra organización se compromete a desarrollarlo
con profesionalidad y responsabilidad. A la Obra Kolping a nivel
local e internacional, no le son ajenos el emprendedurismo y otros
aspectos relacionados al mundo del trabajo, ya que después
de todo, nuestro fundador hizo casi exactamente lo que propone este
proyecto, pero hace 155 años. Consideramos al trabajo como
el centro de la cuestión social de estos tiempos, y entendemos
que efectivamente, la formación profesional, la inserción
laboral y el emprendedurismo son aspectos imprescindibles para mejorar
las condiciones económicas y sociales de la sociedad.
En momentos de transformaciones sociales, cambios
tecnológicos y productivos, muy importantes y profundos a
nivel global, se requiere de respuestas innovadoras para introducirnos
en esos nuevos desafíos de la sociedad.
Hoy, según los expertos, las prioridades en el ámbito
del trabajo y el empleo, son:
- Tomar el empleo como tema central de la política económica.
- Desarrollar la empleabilidad, que implica educación y
capacitación, brindando las competencias técnicas,
y las
actitudes requeridas en el mercado.
- Promover la equidad e igualdad de oportunidades
- Fomento del espíritu empresarial y emprendedor.
A fines del año 2002, iniciamos en Kolping un programa de
de emprendedurismo y posteriormente comenzamos con el
programa EMPRECREA. Intentamos promover el desarrollo de nuevos
emprendedores, que generando trabajo útil y productivo, permitan
su integración a la economía y a la sociedad, y su
aporte en el desarrollo y sustentabilidad de las comunidades donde
se insertan dichos emprendimientos.
Queremos formar emprendedores que:
· sean transformadores del entorno
· constructores del futuro
· que desarrollen conciencia ética
· que posean capacidad de construir su felicidad y la de
las
personas de su alrededor buscando el bien común.
De esta forma pretendemos mejorar el capital humano y además
ayudamos a construir el capital social como se dice con otras
palabras hoy. El capital social permite que sujetos cooperen en
un clima de confianza mutua, que hace posible la generación
de
sinergia, aumenta la participación y la solidaridad, el crecimiento
reciproco, el compromiso y el respeto permitiendo compartir un
proyecto común con posibilidades de éxito. El desarrollo
del capital
social tiene como consecuencia, un aumento de la
responsabilidad social de empresas y otras organizaciones,
aumento del voluntariado, del poder de las comunidades y de la
participación ciudadana. Está demostrado que los países
y las
organizaciones son mas estables y tienen mayor crecimiento
social y económico a mediano y largo plazo, si han generado
importante capital social. Estamos convencidos que, para mejorar
la cuestión social, la búsqueda de la equidad, junto
con el desarrollo económico y social sostenible, se requiere
la movilización y cooperación responsable de individuos,
empresas públicas y privadas, del gobierno, las organizaciones
sociales, las organizaciones de empresarios y trabajadores, junto
con la sociedad en general. Necesitamos contar con socios estratégicos
que nos complementen y hagan que nuestra acción tenga un
mayor impacto social. En ese sentido queremos destacar y valorar
hoy la acción del BID, que ha considerado ser socio estratégico
de nuestra organización para que podamos seguir trabajando
mejor en la promoción social, asegurando la dignidad
de las personas y del trabajo, fortaleciendo a la sociedad civil,
combatiendo con formación y nuevas propuestas, el vacío
existencial, la insolidaridad y el individualismo, la apatía,
la perdida de autoestima y la perdida capacidad emprendedora, que
son algunas de las características de estos tiempos.
Agustín Aishemberg - Director Ejecutivo
- Kolping Uruguay
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