Montevideo, mayo
de 2006 / Nro. 46
| INSERCIÓN
DE LAS FAMILIAS KOLPING EN LA VIDA DE LA COMUNIDAD
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La parroquia «El Salvador»
se alegra por la presencia de dos
Familias Kolping: la familia «El Salvador» y la familia
«Amistad y
Esperanza». Una presencia discreta, pero muy eficaz para la
vida
de la comunidad.

Se puede decir que la característica principal
de dicha
presencia es «estar» o «vivir con»; de hecho
las familias
no tienen un particular papel en la comunidad: no son
los animadores del verano de los niños, ni del apoyo
escolar, ni del coro parroquial. Y entonces, ¿qué
hacen?
En primera instancia participan juntos de la Misa
dominical - cuando no tienen actividades propias afuera
de la parroquia - como todos los otros grupos: es el
momento más importante porqué manifiesta y celebra
una verdadera comunión.
Además participan, con sus representantes, que
después relatan en las familias, del Consejo pastoral:
de ahí nace la colaboración y la participación
en las
varias iniciativas de la comunidad (retiros, asambleas,
momentos de oración y comunitarios, paseos...) y
también su disponibilidad frente a necesidades
particulares detectadas juntos.
Muy importante es la reunión semanal que tienen las
familias: una reunión abierta a los que quieren participar,
aunque no integren Kolping; con la presencia,
posiblemente, del sacerdote de la parroquia; con un
momento de espiritualidad en sintonía con el camino
de la comunidad.
Todo esto lleva las Familias a integrarse también
prácticamente a la vida de la comunidad. De hecho,
para recordar sólo lo que fue
el 2005, el movimiento Kolping se comprometió en:
• El servicio de algunos integrantes como voluntarios en el
Santuario de la Gruta de Lourdes de la parroquia
• La organización de un curso de cocina para los más
necesitados de la comunidad
• Un taller de cocina en favor de la formación de los
jóvenes en el Liceo Jubilar, en el Colegio Cristo Divino
Obrero y en el Merendero, realidades presentes en la parroquia
• Un taller de huerta para los necesitados, antes, y ahora
para los jóvenes • La presencia constante con el taller
de tejido en la exposición de los artesanos en el día
11
del Santuario de la Gruta de Lourdes
• La colaboración en la policlínica
parroquial

Como se puede entender, la presencia de las Familias
Kolping en la parroquia del Salvador es muy activa,
pero encuentra su motivación no en el «hacer cosas»,
sino en el compartir la espiritualidad concreta de una
comunidad cristiana; la cual está muy contenta de
enriquecerse del carisma del P. Kolping.
p. Francesco Bottacin
Párroco del Santuario de la Gruta de Lourdes
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