Montevideo,
diciembre de 2005 / Nro. 45
| Editorial
ESTIMADOS AMIGOS KOLPING: |
¡Qué fiesta alegre fue el “Encuentro Nacional
de Kolping” en la ciudad de Florida! Muchísima gente
participó y se destacaron especialmente los jóvenes
y los adolescentes. Todo salió bien y quiero decir “gracias”
a todos los protagonistas por este evento que repercutió
profundamente en la sociedad de Florida.
El acto solemne en el teatro nos recordó los inicios de la
Obra en nuestro Uruguay y la importancia que recobró en nuestra
sociedad de hoy. Kolping ya es reconocido. La Eucaristía
a los pies de la Virgen de los Treinta y Tres fortaleció
nuestros lazos con la Iglesia y con nuestra Patria.
El Hipódromo fue ideal para tanta gente y el día de
sol ayudó para crear este clima familiar que es típico
de Kolping. Valió la pena correr distancias y encontrarse
con tantos amigos y gente nueva. No hay duda, estamos creciendo
y espero no sólo en cantidad sino también en calidad.
Ahora nos espera la Asamblea General, un acontecimiento importante
que expresa nuestra madurez y nuestra responsabilidad para seguir
el camino iniciado con fidelidad a nuestro carisma y a nuestro compromiso
cristiano como movimiento laical en la Iglesia y en el mundo.
Recemos para que el Espíritu Santo ilumine a los participantes.
Ya comienza el tiempo de Adviento y la preparación de la
Navidad.
Si vivimos estos días con seriedad nos ayudará a profundizar
nuestra fe en este Dios grandioso que se hizo hombre para compartir
nuestra vida. ¡Qué amor y solidaridad se manifiesta
en este gesto de la encarnación!
Navidad verdaderamente es la fiesta del encuentro de Dios con el
hombre. Es Dios mismo que en Jesús se nos hace cercano y
a la vez nos llama a acercarnos a Él. Dios nos envió
al Salvador prometido a los pueblos para darnos una mano en la construcción
de un mundo mejor.
El carisma Kolping es un don de Dios para cumplir con esta tarea.
La Obra Kolping en sí misma es una respuesta acertada a los
desafíos de la sociedad de hoy. Es un instrumento válido
para seguir la obra salvadora de Jesús en nuestros tiempos
modernos:
- Porque toma en serio a Dios y al hombre por la FE
- Porque es fuente de vida para la FAMILIA
- Porque dignifica al hombre por el TRABAJO
- Porque nos compromete con la SOCIEDAD
- Porque nos da alegría por la RECREACIÓN
¡Qué responsabilidad y qué compromiso tenemos!
Invito a vivir profundamente los días del Adviento y de la
Navidad para fortalecer nuestra fe, para ser testigos de una esperanza
segura en los umbrales de un año nuevo, para llenar con amor
la vida de tantas personas que no saben lo que es la felicidad.
Entonces se hará realidad lo que dice el canto navideño:
“Si cada día es Navidad, si cada día nace Dios,
nace la paz al corazón que sabe abrirse a los demás”.
Hermanos: ¡Gracias por su entrega y su fidelidad! ¡Que
tengan una feliz Navidad y que sientan la bendición de Dios
en el Año Nuevo que nos espera!
Un cordial saludo
P. Bernardo Godbarsen S.A.C.
|