Montevideo, setiembre
de 2005 / Nro. 44
APORTES PARA LA SEMANA
DE LA FAMILIA 2005
Recibimos de la Vicaria de la Familia de Montevideo este material
que queremos compartir con nuestros Grupos y Familias Kolping
Como cada año en la primera semana del
mes de octubre, la Iglesia nos invita a celebrar la Semana de la
Familia.
La Vicaría para la Familia quiere ofrecer a las Comunidades
Parroquiales, Colegios y Movimientos eclesiales la
posibilidad de celebrar y compartir esta semana de la Familia bajo
el lema:
"UN SOLO PAN, UN SOLO CUERPO, UNA FAMILIA"
Nos pareció que este lema nos puede ayudar
a pensar y profundizar nuestra realidad de familia en relación
con este año de la Eucaristía que la Iglesia está
viviendo y que también hemos recibido como regalo del recordado
Papa Juan Pablo II.
"Quédate con nosotros, Señor, porque atardece
el día y ya se acaba" Lucas 24,29; con este pasaje del
evangelio
comienza la carta Apostólica para el año de la Eucaristía."En
el camino de nuestras dudas e inquietudes, y a veces de
nuestras amargas desilusiones, el Divino Caminante sigue haciéndose
nuestro compañero para introducirnos, con la
interpretación del as escrituras, en la comprensión
de los misterios de Dios" (MND. 2).
En este espíritu quisiéramos vivir la Semana de la
Familia
Será el peregrinar de nuestras familias que también
nosotros descubriremos la presencia del "Divino Caminante"
como llama el Papa al Resucitado.
Presencia que convoca, parte el pan, y nos hace tomar conciencia
de ser también hoy familia de Dios peregrina en
este mundo al que siempre debemos poder volver para anunciar como
los de Emaús " lo reconocimos al partir el Pan"
La propuesta de trabajo para esta semana la
presentamos en esta publicación. Son dos los encuentros a
realizar en
grupos que se formen con motivo de la semana de la Familia en Colegios,
Parroquias y Movimientos, como también
en grupos ya constituidos.
MATERIAL:
• Nuevo testamento,
• Carta Apostólica del Papa Juan Pablo II para el año
de la Eucaristía "Mane Nobiscum Domine" (MND)
• Exhortación Apostólica del Papa Juan Pablo
II "Familiaris Consortio" (FC)
• Un cirio, primera reunión, en pan (para la segunda
reunión).
Propuesta para la primera reunión
"Un solo Pan un solo cuerpo"
1.- Proponemos que algunos miembros del grupo
formado puedan compartir experiencias de lo que podemos llamar "el
pan que partimos"
Una comida con amigos, una fiesta de aniversario, cumpleaños.
Navidad, Fin de Año, etc.
¿Cuál es el motivo principal del encuentro, de la
fiesta, de la mesa compartida?
¿Qué es lo importante para que nos sintamos a gusto
celebrando algunos de estos acontecimientos?
2.- ¿Es posible hacer fiesta en una sociedad marcada por
la desesperanza, la violencia, las frustraciones y las
dificultades de tantos otros?
3.- Qué queremos reafirmar interiormente en nuestros encuentros
fraternos y gratuitos alrededor de la mesa?
4. -Luego de este primer momento queremos dar un paso más
que nos leve a descubrir ese "otro" alimento que
buscamos en la vida junto con los demás
Preguntarnos si en nuestras familias buscamos, promovemos, alentamos,
la presencia de ese "Otro" que sacia nuestra hambre de
encuentro, unidad, armonía, gratuidad.
Proponemos ahora encender el cirio como signo de la luz de la fe
y leer los siguientes textos: Lucas 24: 13ss. Carta para el año
del Eucaristía Nro. 1-2-3-11-12-19-20
5.- En este momento de oración, podemos presentar nuestras
peticiones y como los de Emaús decir "Quédate
con
nosotros, Señor"
Oraciones que podemos compartir con los hermanos.
6.- Aquí sería bueno que el grupo y cada uno hiciera
un propósito para reafirmar algo que falta a nuestras familias
para crecer en comunión y valorar más la participación
en la Misa Dominical.
PROPUESTA PARA LA SEGUNDA REUNIÓN
"FAMILIA Y EUCARISTÍA, ESCUELA DE COMUNIÓN"
En el primer encuentro tratamos de descubrir
aquellos lazos que deben estar presentes en nuestra familia. Expresados
en el signo de la "mesa compartida"
anhelos, esperanzas, actitudes que nos ayudan a avalorar las cosas
importantes de la vida, lo que nos hace crecer, a
descubrir el verdadero alimento de una familia, una comunidad. Para
este segundo encuentro la propuesta estará orientada a compartir
nuestra vida y nuestra mesa. Todo lo que Dios nos ha regalado es
también para compartirlo, darnos, como expresión mayor
del amor. La Eucaristía que nos introduce en el misterio
de Dios que también nos manifestó su amor en la entrega
del Hijo, es escuela para el creyente y también para la familia
de verdadera y auténtica solidaridad. Para llegar a comprender
y valorar esta dimensión de comunión y solidaridad
presente en el sacramento de la Eucaristía es necesario primero
tener humanamente presente esa dimensión solidaria de la
vida.
A esto estará orientado el segundo encuentro de la Semana
de la Familia.
1. Comenzar la reunión relatando por parte de algunos de
los integrantes del grupo, ya sea por lo positivo o por lo negativo,
situaciones de la vida, que nos hablen de entrega y solidaridad
o por el contrario por el egoísmo y desinterés por
el otro.
2. Descubrir que lleva en estos hechos a tomar una u otra actitud.
Qué valores o anti-valores están presentes. Tanto
individualmente como colectivamente.
3. Realizado este primer momento del encuentro trataremos de iluminar
desde la fe lo compartido.
4. ¿Cuál es el proyecto propuesto por Jesús
y al Iglesia para el individuo y para la familia en orden a su relación
con los demás según los textos propuestos?
5. ¿Qué pan necesita nuestra sociedad y nuestra familia
que sea multiplicado?
¿qué ofreceríamos nosotros para que se realice
el milagro?
6. Momento de Oración y compromiso
(Colocar en la mesa un único pan) El único pan que
nos recuerda el Pan de la Eucaristía, pan que partimos, pan
que Jesús nos ofrece.
(Cada uno tomando trozo de ese pan presenta su oración al
Señor y el compromiso de lo que pueda transmitir y comunicar
a los demás
Como gesto y fruto de la semana de la familia cada grupo puede ayudar
a una obra o familia necesitada de su parroquia o de su comunidad
Juntos podemos rezar la oración del Padre Nuestro.
7. Recordar la Misa de clausura de la semana de la Familia, el domingo
9 de octubre en cada parroquia o diócesis.
Textos propuestos: Evangelio San Juan Cap 6:1-16
| MND Nros. 25-26-27-28 | FC Nros. 42-43-44-45.
Derechos de la Familia
— Familiaris Consortio 46 —
"Por esto la Iglesia defiende abierta y
vigorosamente los derechos de la familia contra las usurpaciones
intolerables de la sociedad y del Estado. En concreto, los Padres
Sinodales han recordado, entre otros, los siguientes derechos de
la familia:
• a existir y progresar como familia, es
decir, el derecho de todo hombre, especialmente aun siendo pobre,
a fundar una familia, y a tener los recursos apropiados para mantenerla;
• a ejercer su responsabilidad en el campo de la transmisión
de la vida y a educar a los hijos;
• a la intimidad de la vida conyugal y familiar;
• a la estabilidad del vínculo y de la institución
matrimonial;
• a creer y profesar su propia fe, y a difundirla;
• a educar a sus hijos de acuerdo con las propias tradiciones
y valores religiosos y culturales, con los instrumentos,
medios e instituciones necesarias;
• a obtener la seguridad física, social, política
y económica, especialmente de los pobres y enfermos;
• el derecho a una vivienda adecuada, para una vida familiar
digna;
• el derecho de expresión y de representación
ante las autoridades públicas, económicas, sociales,
culturales y ante las inferiores, tanto por sí misma como
por medio de asociaciones;
• a crear asociaciones con otras familias e instituciones,
para cumplir adecuada y esmeradamente su misión;
• a proteger a los menores, mediante instituciones y leyes
apropiadas, contra los medicamentos perjudiciales, la
pornografía, el alcoholismo, etc.;
• el derecho a un justo tiempo libre que favorezca, a la vez,
los valores de la familia;
• el derecho de los ancianos a una vida y a una muerte dignas;
• el derecho a emigrar como familia, para buscar mejores condiciones
de vida."
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