Montevideo, mayo
de 2004 / Nro. 40
Mensaje de los Obispos Uruguayos a nuestras
comunidades ante el año electoral
1.Los uruguayos
reconocemos el valor de las expresiones electorales para el ejercicio
de nuestra democracia. En un sistema que se aplica por segunda vez,
la ciudadanía es convocada a manifestarse sucesivamente en
elecciones al interior de los partidos, en elecciones nacionales
en las que se elegirá a los legisladores y se votará
candidatos a la presidencia, en un eventual balotaje si ninguno
de esos candidatos logra superar el 50% de los votos y, finalmente,
a elecciones municipales. Ocasionalmente es también convocada
a pronunciarse en plebiscitos o referéndums.
2.Es mucho lo
que se juega en cada elección y, al mismo tiempo, suele ponerse
sobre los políticos expectativas y esperanzas desmedidas,
sobrevalorando sus reales posibilidades y márgenes de accin
en caso de llegar al gobierno. Precisamente porque la función
de gobierno es cada vez más compleja y difícil, en
un mundo cada vez más globalizado e interdependiente y en
una sociedad cada vez más plural, es importante elegir bien
a quienes deberán asumir esa grave responsabilidad.
3.En un aporte a la reflexión preelectoral, los Obispos queremos
presentar algunos criterios que han de ser tenidos en cuenta en
estas jornadas electorales. Mirando a los partidos y a los candidatos,
a sus programas y propuestas, podemos preguntarnos acerca de sus
posiciones y actitudes respecto
a: Derechos Humanos. El respeto de
todos los Derechos Humanos, universales
e indivisibles, tal como han sido propuestos por el magisterio de
la Iglesia, incluyendo el respeto de la vida humana desde el momento
de su concepción hasta su término natural y el derecho
a brindar a los hijos una educación acorde con las propias
convicciones religiosas o filosóficas. Respecto a quienes
se postulan nuevamente a un cargo legislativo: ¿cuál
ha sido su voto frente a los proyectos de ley sobre estos temas?
Familia y Educación. El apoyo a ese bien fundamental
de la sociedad que es la familia fomentando su estabilidad y fecundidad.
Las propuestas en el plano educativo, en apertura a los auténticos
valores y a la dimensión trascendente del ser humano. La
preocupación realista por el presente y el futuro de la Seguridad
Social. Economía y sociedad.
Frente al desempleo y a la precariedad del trabajo; frente a la
pobreza que se extiende trágicamente sobre todo entre la
población infantil, las propuestas para impulsar un país
productivo, que genere riqueza genuina, superando programas meramente
asistencialistas.
Tierra y población. Las propuestas
frente a nuestro “
desierto verde”: un medio rural que tiene la capacidad de
sustentar a millones de personas, y que sin embargo se despuebla.
Un país que no logra retener a sus jóvenes, a sus
operarios calificados, a sus profesionales y técnicos.
Paz social. Frente a las diversas situaciones
de violencia que se gestan en las desigualdades que dividen a la
sociedad, la búsqueda de auténtica paz social basada
en la justicia y no en la mera represión. Medio ambiente.
La consideración de los problemas de contaminación
ambiental combinada con la búsqueda de un desarrollo sustentable.
Integración. La búsqueda
de una integración regional y americana que no se limite
a lo comercial ni derive en una entrega de soberanía como
la preocupante propuesta actual del ALCA, impulsada con celeridad
y con escasa información a la opinión pública.
Honestidad. Respecto a los candidatos:
la coherencia que muestran en su vida con lo que manifiestan de
palabra. Cuando ya han accedido a cargos: el cumplimiento de sus
promesas electorales. El beneficio propio o el silencio cómplice
frente a casos de corrupción. La actitud de sus respectivos
partidos frente a los casos de corrupción que se han dado
en su seno.
4.Ante toda
convocatoria a referéndum, es fundamental el conocimiento
directo de la ley sobre la que se consulta. El voto no puede ser
decidido por mera simpatía personal o inclinación
partidaria, sino que debe ser el resultado de un examen serio del
texto en disputa, en un clima de respeto a los que piensan distinto
y de valoración de otras respuestas.
5.Es bueno recordar que la participación
ciudadana en lo político no se reduce a lo electoral. Existen
en nuestra sociedad diversas instituciones, organizaciones y movimientos,
los cuales, más allá de la defensa de sus intereses
sectoriales están llamados a ser canales para la participación
de todos los uruguayos en la construcción de la sociedad.
6.Que el Padre Dios, que nos guía
por el camino de la vida al gozo eterno de su Reino, nos muestre
en esta circunstancia los mejores caminos para nuestra Patria. Junto
a María, la Virgen de los Treinta y Tres Orientales, invitamos
a nuestras comunidades a orar por estas instancias de decisión.
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