Montevideo, noviembre
de 2003 / Nro. 39
PROYECTO WORKCAMP 2003
Intercambio Jóvenes Voluntarios Alemanes.
Durante el mes de Setiembre recibimos a través
del Proyecto
Workcamp-Obra Kolping a 12 jóvenes alemanes dispuestos a
realizar 3 semanas de trabajo voluntario en organizaciones sociales
del Uruguay.
Los mismos se organizaron en grupos de trabajo
para realizar
estas pasantías, quedándose 4 de ellos en la ciudad
de Montevideo trabajando en el CE.PRO.DIH. (Centro de Promoción
por la Dignidad Humana) con niños y madres en situación
de calle y en la Guardería Ntra. Sra. de Lourdes
en la Ciudad Vieja con niños pertenecientes a esa zona y
con
carencias socio económicas importantes.
Dos de ellos viajaron a Sarandí del Yí
en el Dpto. de Durazno y trabajaron en el Hogar Diurno del I.NA.ME.
y en el Liceo
compartiendo experiencias con los adolescentes y reforzando las
clases de informáticas e inglés.
En el Dpto. de Florida los jóvenes voluntarios
trabajaron en
diversas actividades que fueron desde tareas de acondicionamiento
del Salón Parroquial de Mendoza, hasta tareas de apoyo en
dos Escuelas Públicas de la ciudad de Florida con población
escolar de hogares en situación
de riesgo social.
También colaboraron con el Hogar de Ancianos,
Merendero
de Fátima y el apoyo escolar del Barrio Burastero.
En Rivera los jóvenes trabajaron en el
Comedor Municipal y participaron en las actividades recreativas
en las Escuelas de Tiempo Completo donde los jóvenes Kolping
llevan adelante el Proyecto ME.CA.EP.
Fueron todas experiencias muy ricas tanto para
los jóvenes
alemanes como para nuestros jóvenes y las familias que los
albergaron y para todos los que acompañamos este proyecto,
ya que por supuesto en estas experiencias se comparte la vida, las
cosas sencillas e informales de dos culturas que se encontraron
para llevar adelante esta iniciativa.
Compartimos con ustedes un testimonio de una
de las
jóvenes alemanas que nos dejó la impresión
de su estadía.
Uruguay - cultura
del mate y mucho más
Para mí la tradición
de tomar el mate no solo fue un
signo exterior de la cultura uruguaya sino también
la expresión de una calidad de este pueblo que me impresionó
mucho: el sentido de la comunidad, de la familia y de la amistad.
Vi también la realidad
uruguaya, a veces dura en
varios proyectos sociales en escuelas, merenderos y
en un hogar de ancianos.
Eso fue al mismo tiempo explorar
una cultura
muy diferente a la mía así como encontrarme
a mi
misma en situaciones nuevas.
Lo que yo voy a llevar a Alemania
es una impresión
muy positiva de un pueblo modesto y cordial que
parece feliz a pesar de sus problemas. Y me quedan
tantas preguntas sobre el mundo, el sentido del
dinero, mi propia vida y mis visiones...
Simone Pliger. |
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