Montevideo, mayo
de 2003 / Nro. 37
Editorial
Queridos amigos Kolping
Cuando Jesús comienza su misión,
tiene claro su proyecto de salvación. Lo expresa con una
cita del profeta Isaías en el Evangelio de San Lucas:”El
Espíritu de Dios está sobre mi.
Y me envía para dar la buena noticia a
los pobres, para anunciar la libertad a los oprimidos, dar vista
a los ciegos... (Lc. 4,18).
Jesús da su vida por este proyecto. Es
la lógica del grano de trigo que si muere da mucho fruto.
¿Quieres dar la vida? ¿Quieres dar vida?
Tu “si “ muestra que eres un discípulo
de Jesús. En este tiempo de Cuaresma –40 días
de preparación para la Pascua– queremos renovar nuestro
compromiso cristiano.
Jesús nos mostró el camino hacia
“LA VIDA”. Un camino que otros ya han hecho: el camino
del seguimiento de Cristo vivo según el estilo del beato
Adolfo Kolping.
El nos ha cautivado por su fe ejemplar, su visión
del hombre y del mundo, su compromiso social, su opción por
los jóvenes para construir con ellos una sociedad mas humana
y fraterna según el plan de Dios.
Adolfo Kolping, para realizar este plan de Dios
nos dio como ayuda a un hogar y una familia. Un hogar para tantos
que buscan una familia y necesitan hermanos jóvenes o padres
y madres adultos para crecer. Un hogar con ventanas y puertas abiertas
al mundo actual. Una familia en que se recibe y se da amor, en la
que se comparte las alegrías y las penas, en la que uno se
siente querido, valorado, respetado y a gusto.
Algo que nos pide nuestro fundador es trabajo,
un trabajo creativo que consiste en ayuda para la autoayuda. Es
un compromiso social y caritativo a la vez. Es un compromiso cultural
y recreativo lleno de Ilusiones y esperanzas. Es unir fe y acción:
“ Crecer con la manos”. Es dar su vida para tener LA
VIDA. Es morir y resucitar. Es vivir la Pascua da cada día.
¡Felices Pascuas de Resurrección!
P. Bernardo Godbarsen SAC
Asesor Nacional
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